La danza conquista Espadanedo

ESCENARIO PERFECTO

El monasterio cistercense de Santa María de Xunqueira de Espadanedo se volvió a convertir en el escenario perfecto para la danza más vanguardista, demostrando que el rural ourensano es un lugar idóneo para el arte más refinado.

Uno de los momentos del espectáculo.
Uno de los momentos del espectáculo. | Concello de Xunqueira de Espadanedo

Un año más, el Concello de Xunqueira de Espadanedo se convirtió en la capital rural del movimiento corporal gracias al festival Danza no Claustro. Este evento, organizado por SóloDos bajo la cuidada dirección de Erick Jiménez y Maruxa Salas, congregó a más de doscientas personas llegadas desde distintos puntos geográficos.

Todos acudieron para presenciar un ritual estival ya consolidado: el abrazo íntimo entre el patrimonio arquitectónico centenario y la vanguardia de la danza contemporánea. La jornada, enmarcada en una programación que también recorrió Melón y Santo Estevo, arrancó en la antigua Chirola del cenobio.

Allí, con el imponente fondo medieval del ábside, el público disfrutó de la obra Now - Here Man, una creación interpretada en función única dominical por el artista catalán Andrés Corchero. Posteriormente, el arte se trasladó al Sagrado, un enclave delimitado por la fachada neoclásica del templo y la renacentista del monasterio, que sirvió como escenario al aire libre para Perpétua, una pieza ejecutada por los bailarines Alba de Miguel y Miguel González.

El broche de oro a esta cita inmersiva tuvo lugar en la quietud del claustro toscano, que acogió un triple espectáculo continuo para despedir el fin de semana. Los asistentes vibraron primero con Sosteniendo ausencias, interpretada por la creadora costarricense Tamara Otárola. A continuación, llegó el turno de Extender como si pudiera, de la artista gallega Julia Laport, para finalmente concluir el recorrido con Pies de Gallina, una dinámica propuesta andaluza ejecutada magistralmente por Luna Sánchez y Ana Melero.

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