Alegría contra viento y marea del COB (84-93)

ODISEA Y VICTORIA

El COB puso fin a su mala racha superando a un Melilla que desciende de categoría, después de viajar en el día y sin un Seixas que se quedó en tierra

Okanu lanza a canasta durante el encuentro en Melilla.
Okanu lanza a canasta durante el encuentro en Melilla. | Pablo Montero Moreno (@TOTAL_FOCUS_SPORT)

Lo que mal (muy mal) empieza, bien acaba. El refrán se hizo carne para el COB, que casi no llega a Melilla a tiempo y que sale de la ciudad autónoma con una victoria balsámica. Sin nada en juego, los ourensanos pusieron fin a su racha de seis derrotas consecutivas. Lo hicieron con un partido que tuvo sus momentos buenos y otros más de andar por casa, pero que confirma la mejoría de las últimas jornadas redondeada por el 84-93 final, cimentado en una sólida segunda mitad.

El partido empezó a jugarse el día anterior, el sábado. Una expedición separada que confiaba en viajar este domingo por la mañana desde Madrid y Almería. Pero eso sonaba muy bonito. Falta de plazas, overbooking y Diego Seixas que se quedó en tierra. Un efectivo menos para Moncho López. El partido se retrasó media hora y muchos respiraron aliviados cuando el balón voló en el salto inicial.

Lo raro de la travesía se contagió en el juego de un primer cuarto de parcial va, parcial viene. El COB arrancó acertado, pero pronto empezó a recibir golpes sin respuesta. La defensa hacía aguas y los melillenses lo aprovecharon para plantarse con un 19-8 tras clavar un 11-0 de parcial. Paró el partido el técnico cobista, y el paso por el banquillo fue como agua milagrosa. Con Iglesias, unos buenos instantes de Huguet y sacando provecho de los tiros libres (luego costaría más), el COB endosó un 0-16 de parcial para marcharse al final del primer cuarto mandando 19-24.

Nadie se bajó de la montaña rusa. Salió el Melilla con ánimos renovados y otro parcial de 7-0. La defensa ourensana seguía sin morder, sin notar la presencia de un Romaro Gill que está desdibujado. En el otro bando, Aris hacía daño alternando canastas con unas personales que acabarían jugando un papel importante (37-33, m.16). Momentos de zozobra en el COB, que no tenía claridad en ataque y peleaba para que la desventaja no se fuese de madre. Y, cuando el cuarto agonizaba, reacción a base de triples de Kalscheur y de Isaac, este sobre la bocina y desde el parking, para irse al descanso 50-48.

Tras el descanso, el COB subió su intensidad defensiva, a veces acompañada de tiros en el pie de los melillenses. Aun así, los de Rafa Sanz aguantaron los primeros envites pese a perder a Aris durante una minutada por las personales (62-56, m.24). Dos minutos de alegría, uno para Jürgens y otro para Vrabac, le permitieron a los ourensanos volver a tomar la delantera y meterle una dosis de presión extra a un Melilla que se jugaba la salvación (64-70, m.29). El partido cambiaba de dirección. Pero pensar en un final plácido es una utopía. El COB no aprovechó la ausencia de Aris para hacer colchón, pero la entrada del base local quedó amortiguada por el muy buen último cuarto de Isaac Vázquez, que venía apuntando maneras ya desde el tercer parcial. El ourensano asistió y anotó. Incluso metió manos de valor robo en defensa (73-81, m.35).

Los mejores del partido.
Los mejores del partido. | La Región

La balanza se desnivelaba y Okanu decidió echarle agua. Literalmente. Un mosqueo tras un mal ataque acabó con su quinta falta, una botella por el suelo y una técnica. El Melilla no se rendía. Imprecisiones de uno, regalo de los otros, un balón vivo y los nervios a flor de piel porque ganar con tranquilidad está sobrevalorado. Hasta que un triple de Lisboa, como le gustan, con ese paso atrás, puso el candado al triunfo, redondeado por una canasta de McDonnell tras una acción de equipo, 84-93.

Triunfo de orgullo para los cobistas y descenso de los melillenses. Se acabó la travesía por el desierto para un COB que querrá despedirse de su gente en la última jornada ante el Oviedo. Y, normalmente, en el Pazo no cuesta aterrizar como en Melilla. Una odisea con final feliz, menos para un Seixas al que obligaron emular a Tom Hanks en la película La Terminal.

Ficha técnica

Melilla:

Aris (20), Cruz (9), Hoover (11), Caicedo (10) y Stilma (2) -quinteto incial- Godspower (-), McMullen (9), Córdoba (2), Sergio Rodríguez (9), Cristian Díaz (9) y Javi García (-).

COB:

Lisboa (12), Kalscheur (13), McDonnell (12), Vrabac (4) y Okanu (7) -quinteto inicial- Isaac Vázquez (11). Martín Fernández (10), Huguet (7), Martín Iglesias (7), Gill (2) y Jürgens (8).

Árbitros:

García, Gómez y Marqueta.

Incidencias:

Partido disputado en el Pabellón Javier Imbroda.

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