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España, de luto

Moncho López, a los árbitros en el Estudiantes-COB: “Hemos venido a ganar"

PRIMERA FEB

Moncho López captó muy pronto el distinto rasero arbitral que sufrió ante el Estudiantes

Ron y Montero
Publicado: 10 dic 2024 - 06:15 Actualizado: 20 ene 2026 - 19:35
Moncho López, durante el COB-Estudiantes.
Moncho López, durante el COB-Estudiantes.

Mediado el segundo cuarto Moncho López le reclamaba a los árbitros: “Hemos venido a ganar”. Lo hacía desesperado, impotente, y queriéndoles hacer ver a los jueces del partido que no estaban tratando con respeto a sus jugadores. Lo que vino después todavía fue peor.

El COB fue tratado por los colegiados como un sparring que estaba allí para exigir al máximo al Estudiantes y entretener al WiZink Center. Cada vez que se escapaba en el marcador se encargaron de maniatarlo y cuando tuvo opción de ganar el partido no le dejaron.

Hace 50 años se hablaba de “atracos” y “robos” en partidos que muchas veces solo se veían en fotos al día siguiente. Hoy eso es imposible. Y tampoco es el caso. No se puede dudar de la imparcialidad de los tres colegiados del último partido del COB, pero tampoco de que su rasero fue exageradamente distinto para un equipo y para el otro.

Que al Estudiantes no le pitasen ninguna falta en los últimos 9 minutos y 23 segundos es realmente extraño. Incluso de récord. Y más en un partido tan igualado. Pero más todavía las infracciones al COB. Un mate con adicional de Romaro Gill con un jugador colgado del brazo izquierdo ya en el último minuto (no lo vieron). Tres segundos en la zona justo en el ataque siguiente a que Jason Granger se lo reclamase insistentemente a los colegiados (casualidad). Una técnica a Moncho López por protestar cuando Pedro Rivero le gritaba en la cara poco antes al mismo colegiado (igual le gritaba con más educación). Falta en ataque cuando dos de los tres colegiados estaban señalando flopping en la misma acción (ellos sabrán lo que se contaron en el corrillo). Pasos de Romaro Gill y después de Sergio Rodríguez, pero no de Devin Schmidt o de Mus Barro en jugadas parecidas (contaron de más en un caso y de menos en otro). Sigan, sigan en la última posesión del COB para ganar el partido tras un manotazo de Granger y sí falta sobre al mismo jugador en una penetración en la que es él quien va al choque contra Romaro Gill (quizá el error fue de Moody no gritar más alto reclamando la falta).

Así hasta 26 acciones a las que cuesta encontrarle explicación en un mismo partido y que fueron señaladas a favor del Estudiantes o en contra del COB, que acaba siendo lo mismo. Y no es lo más grave, porque errores también cometieron los jugadores y los entrenadores. Lo peor fue el carácter intransigente con el uno de los colegiados trató a los jugadores del COB desde el principio hasta el final del partido y la complicidad con la que hablaba con los Estudiantiles. Eso sí que no tiene justificación.

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