José Antonio Feijóo: "Mi familia me pide que le dedique más tiempo, debería ser mi último mandato"

ENTREVISTA, NUEVOS RETOS EN LOS CONCELLOS

Con más de veinte años en distintas áreas del Concello de Xinzo de Limia, el alcalde de Baltar decide dar el salto... al rural

José Antonio Feijóo, en su despacho del consistorio de Baltar.
José Antonio Feijóo, en su despacho del consistorio de Baltar.

Con más de veinte años en distintas áreas del Concello de Xinzo de Limia, José Antonio Feijóo decide dar el salto... al rural. Fue responsable de varios carteras en el gobierno local de la capitalidad limiana: tráfico, urbanismo, deportes -muchos recordarán la movida nocturna cultural en el pabellón, de jóvenes sin alcohol y de la que reivindica su paternidad- y, con unos resultados de los que se siente muy orgulloso.

Estaba entonces bajo las siglas de una formación autonómica lejos del amparo de las grandes estructuras y giró completamente el rumbo para tirarse al monte, de Baltar, la localidad que lo vio nacer y a la que pretende devolverle el esplendor que demanda, no sólo para su municipio, sino también para todos aquellos otros homólogos del rural. Porque si algo puede definir a José Antonio Feijóo en su discurso son los jóvenes y el entorno más tradicional de Galicia. "Vine a luchar por un imposible, al que le pongo una alta dosis de dedicación, ilusión y trabajo, luchar por mantener viva mi tierra y el rural. Aunque también te digo que mi familia me reivindica que debo dedicarme más a ellos, debo escucharlos y ésta debería ser mi última legislatura".

Me sorprende que habiéndolo sido todo en Xinzo decida dar ese giro camino a la frontera.

Mis compañeros de la Deputación saben de mi sensibilidad por el rural. A muchas instituciones y partidos políticos les preocupan mucho más las zonas urbanas, que es donde están los votos y la economía, y olvidan un poco la cultura, las raíces, las tradiciones, porque un pueblo también tiene que luchar por ellas. Se olvidan también de que en los pueblos hay una gran calidad de vida, y no me vale el pretexto de las distancias. En una ciudad, en muchas ocasiones, tardas mucho más en desplazarte de tu casa al trabajo que si lo hicieses desde el área en la que vives -en la aldea- a tu ocupación.

Es evidente que su llegada al Concello de Baltar le imprimió una nueva imagen: Consistorio, Casa da Cultura, pabellón de deportes, velatorios, centro de día, piscina municipal... parece que había mucho por hacer.

Considero, y lo digo con toda la humildad, que la realización de todas las infraestructuras, sumado a una reducción de la deuda en más de un 60 por ciento, da un poco una idea del trabajo realizado, sobre todo en una época de crisis como la que hemos vivido. Pero, digo más, incluso después de todo lo anterior hemos tenido la posibilidad de incrementar el patrimonio municipal con la adquisición de una finca de más de 3.000 metros que albergará una futura nave municipal, pues tenemos la maquinaria en la calle sufriendo robos y deterioros.

Entiendo que fue todo un azote al gasto su gestión al frente de la alcaldía.

Todo lo anterior tiene una explicación y es la de la austeridad. Ahora mismo pagamos en nóminas bastante menos de la mitad de lo que pagábamos cuando llegué yo. Por eso yo siempre discuto y me gustaría defender en un foro que los Concellos pequeños pueden llegar a ser viables. No podemos despilfarrar, tenemos que ser conscientes de que los recursos son de aquellos ciudadanos que a veces nos vienen a pedir algo y le tenemos que decir que no.

Hablemos del futuro, de esos cuatro años por delante.

En esta legislatura, mi ilusión es llegar a generar algunos puestos de trabajo. Estamos también con el plan general, que tiene su aprobación inicial formalizada, y que espero nos permita, al lado de la frontera con el vecino Portugal, animar a algunos empresarios para que acaben creando puestos de trabajo que nos ayuden a fijar población. Debemos aprovechar también los recursos turísticos que tenemos. Tenemos un parapente que es de las mejores zonas del norte de España y estoy intentando sensibilizar a la Xunta de Galicia para que realice un estudio que nos permita comunicarlo bien. Me da vergüenza como está, sobre todo viendo como está la parte portuguesa. La española, por contra, está llena de baches.

Tienen otra joya turística más, el Couto Mixto.

Lo tenemos sin explotar. El Couto Mixto funcionó hasta el año 1864. Allí hay elementos tangibles de lo que fue el Couto Mixto, esos grandísimos comercios, banco, farmacia. Están allí aún esas instalaciones, que se pueden ver. En su día hice ir al anterior conselleiro y actual alcalde de Ourense, que mostró su sensibilidad. Pero en estos momentos, la sensibilidad ya no llega, tenemos que hacer algo más, tenemos que ponerlo en valor.

Veo que tiene muy claro por dónde debe ir la gestión de esta legislatura.

Sí, es fácil. Si generamos puestos de trabajo, si aprovechamos los recursos turísticos que tenemos, si mejoramos las redes de comunicación y aprovechamos nuestra proximidad con Portugal, tendremos mucho andado para consolidar a este municipio.

También tendrá que darle una solución al centro de día.

Sí, quiero completar los locales sociales que faltan en algunos pueblos y, por supuesto, poner en funcionamiento el centro de día y completarlo con la construcción de una residencia para mayores, para potenciar este colectivo que desgraciadamente es muy numeroso. La falta de puestos de trabajo en el rural ocasiona que los jóvenes deban abandonar el pueblo y dejen a sus mayores desamparados, de ahí mi empeño en fijar población a través del empleo. En las próximas legislaturas ampliaremos la dotación económica para los servicios a nuestros mayores. Tendríamos que ser capaces de hacer que los jóvenes retornasen al rural. Es un colectivo, el de la juventud, que sinceramente merece la pena. Aprovecho para agradecerle a los jóvenes de mi municipio el compromiso que tienen con el Concello y contemplo el objetivo de dedicarle este año un día de fiesta sólo para ellos.

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