Josefa y Domingo Martínez, de O Pereiro: “Si no fuera por nuestras hijas y el nieto que tenemos, dejaríamos Madrid sin dudarlo”
EMIGRARON CON 17 AÑOS
Emigraron a Barcelona y Alemania con 17 años, vivieron el noviazgo por carta y fijaron su residencia en Madrid. Hoy, ya jubilados, regresan cada temporada a O Pereiro para disfrutar del campo y la tranquilidad.
Josefa y Domingo Martínez emigraron siendo adolescentes, se conocieron por carta y terminaron viviendo en Madrid. El nació en Pías (Zamora) y ella es de O Pereiro. Hoy, ya jubilados, vuelven al pueblo de Josefa cada vez que pueden.
Pregunta. ¿Cuándo y por qué os marchasteis del pueblo en su día?
Respuesta. Con 17 años nos marchamos los dos. Domingo se fue a Barcelona porque quería su propio dinero y sus padres no se lo podían dar. Josefa marchó a Alemania porque allí estaban sus padres y empezó a trabajar joven.
P. ¿Cómo os conocisteis?
R. Nos presentó la hermana de Domingo, que trabajaba con Josefa en Alemania. Durante un tiempo fuimos novios prácticamente por carta, porque él trabajaba en Guadalajara y ella estaba fuera. En 1982 nos casamos, vivimos un tiempo en Guadalajara y en el 86 nos terminamos instalando en Madrid.
P. ¿Con qué frecuencia volvéis ahora al pueblo?
R. A meses, o a dos meses. Antes, cuando estábamos trabajando veníamos de vacaciones, en Navidad, algún puente o a ver a los suegros porque estaban solos. Ahora, desde que al suegro le dio el ictus, veníamos a meses: un mes aquí y otro en Madrid durante cuatro años. Y ahora venimos al pueblo y estamos dos meses aquí, otro en Madrid... vamos y venimos.
P. ¿Qué es lo que más echáis de menos o disfrutáis de estar aquí?
R. A mí lo que más me gusta del pueblo es el campo, andar por el campo, ir a las fincas... Y el fresco de verano, no el calor. Eso es lo que más me gusta.Y que se está más tranquilo.
P. ¿Os habéis planteado dejar Madrid e instalaros aquí definitivamente?
R. Si no fuera por nuestras hijas y por el nieto que tenemos en Madrid, dejaríamos la capital sin dudarlo. En invierno Madrid está bien, pero preferimos la vida de pueblo.
P. ¿Cómo ha cambiado O Pereiro desde que os fuisteis?
R. Hay mucha menos gente y en invierno se nota más aburrido, aunque en verano recupera mucha vida. En cuanto a servicios estamos bien cubiertos: el médico está a 2 km y los servicios ambulantes funcionan a diario. Viene el panadero todos los días, el frutero y el pescadero los sábados.
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