Los excesos de velocidad crean alarma en A Rúa Vella: "Cuando ven el semáforo en ámbar, muchos aceleran en lugar de frenar"

CALLE DE SAN ROQUE

Los vecinos A Rúa lamentan que los coches pasan a altas velocidades por la arteria principal

Calle de San Roque en A Rúa Valla, arteria principal de entrada a la localidad.
Calle de San Roque en A Rúa Valla, arteria principal de entrada a la localidad. | Alex Lorenzo

Los vecinos del barrio de A Rúa Vella, especialmente los residentes en la calle de San Roque y su entorno, han mostrado su preocupación por la velocidad a la que circulan algunos vehículos por esta zona del municipio. La situación genera especial inquietud entre los peatones, que consideran que cruzar la vía o incorporarse a ella puede resultar peligroso debido a la rapidez con la que circulan determinados conductores.

Uno de los principales puntos de preocupación se encuentra en las inmediaciones del semáforo situado en esta zona. Según explican los vecinos, el dispositivo permanece en ámbar durante buena parte del tiempo y algunos conductores, en lugar de reducir la velocidad ante la proximidad del cambio a rojo, optan por acelerar para intentar atravesarlo antes de que se detenga el tráfico.

“Cuando lo ven en ámbar, muchos aceleran en lugar de frenar”, explican algunos residentes. En dirección a O Barco, además, el semáforo permanece en rojo apenas unos 15 segundos en cada ciclo, lo que favorece que el tráfico recupere rápidamente la circulación.

La calle de San Roque y sus alrededores tienen además una importante función como vía de entrada y salida de A Rúa. Se trata de uno de los principales puntos de llegada al municipio desde O Barco a través de la N-120, así como de salida hacia Somoza, O Barco, Vilamartín de Valdeorras y otras localidades próximas, como San Miguel de Outeiro. Esta circunstancia hace que el tránsito de vehículos sea constante durante buena parte del día.

Precisamente para intentar controlar esta situación, hace aproximadamente dos décadas se instalaron varios pasos de peatones elevados en distintos puntos de la localidad, como en la Avenida de Campo Grande. Estos elementos buscaban obligar a los conductores a reducir la velocidad y, al mismo tiempo, mejorar la seguridad de los peatones, ya que el municipio es atravesado por una recta de varios kilómetros de longitud.

Sin embargo, los vecinos consideran que en el entorno de la calle San Roque existe actualmente una presencia insuficiente de estos elementos. Aunque es cierto que a unos centenares de metros existen pasos de peatones elevados, se encuentran alejados del núcleo principal de la zona.

Conductores consultados reconocen, por su parte, que en ocasiones pueden superar el límite de velocidad sin ser plenamente conscientes de ello. «A veces vas un poco por encima y ni te das cuenta, ves el semáforo y lo quieres pasar», explica uno de ellos, que considera que la configuración de la vía y la necesidad de atravesar el semáforo pueden contribuir a que algunos vehículos circulen más rápido de lo debido, sea o no de forma deliberada.

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