Una ourensana con una Carrera que no deja de crecer

Campeona de liga con el Valencia y MVP de la final, la ourensana Raquel Carrera vive un “momento increíble” que trata de asimilar con solo 21 años

Publicado: 11 may 2023 - 06:56 Actualizado: 11 may 2023 - 07:20
Raquel Carrera posa con los trofeos mientras su compañera Burdick bromea.
Raquel Carrera posa con los trofeos mientras su compañera Burdick bromea.

Lleva tres días con una sonrisa de oreja a a oreja. Ha tenido que cargar unas cuantas veces el móvil. “Aún no me ha dado tiempo a contestar a casi nadie, pero lo haré. Escríbelo”. Pero la felicidad vence al cansancio en plena vorágine de actos y homenajes. La niña que esperaba en Josefinas a que su hermano terminase de entrenar se ha convertido en un referente del baloncesto femenino nacional. Raquel Carrera (Ourense, 2001) se la jugó. Se fue de casa muy joven para perseguir su sueño. No escatimó en trabajo y esfuerzo ni cuando las maduras dejaron paso a las duras. Y, ahora, está disfrutando al máximo. Acaba de proclamarse campeona de liga con el Valencia tras superar al Perfumerías Avenida. Además, fue nombrada la MVP de la final. Casi nada.

“No tengo palabras. Es algo increíble. Por todo el proceso. Empezamos la temporada con muchas complicaciones, dificultades y bajas. Hubo momentos de incertidumbre. A eso se le une que juegas en la Euroliga, sí, pero pierdes antes de la Final Four, en la Copa de la Reina tampoco llegas a donde querías llegar... Pero al final ganas el título de liga, que para mí el más importante porque refleja el trabajo de toda la temporada, esa regularidad. El mérito es del grupo con el que trabajo, de las compañeras que tengo y del entrenador que tenemos, que nos ayuda en todo. No podría estar más contenta que aquí en Valencia”, señala.

El camino de Carrera sigue con paso firme. Del patio de Josefinas pasó al Pabellón. La ourensana era de esos talentos precoces que saben ver los que entienden de canastas. Por eso no pasó demasiado tiempo antes de que el Celta la incorporase a sus finales. Y de la ciudad olívica, su 1,88 fichó por el Araski vasco. Su evolución la llevó al proyecto del Valencia, con ganas de reverdecer los viejos laureles del mítico Ros Casares. Eurocup, Supercopas en plural y, ahora, una liga adornan su palmarés desde que pisó el Mediterráneo. “Es difícil elegir un momento concreto con el que quedarme, pero uno muy especial fue cuando ganamos el primer partido de la final en La Fonteta. Había 7.000 personas en las gradas. Fue la vez que más gente metimos. Ya fue bonita nuestra llegada al pabellón, con el recibimiento que nos dieron. Se veía la felicidad en nuestras caras. Para nosotras es increíble, sentimos el apoyo en cada partido, en las previas o en los viajes. Es un lujo”.

Los apoyos

El triunfo llegó en Salamanca, como visitantes. Nada que impidiera que “los míos” estuvieran cerca saboreando el momento. “Mis padres y mi hermano estuvieron en el partido decisivo. Siempre tratan de viajar a todos los eventos, play off, Copa de la Reina. Son los que están, en los triunfos y en las lesiones. Solo puedo darle las gracias por ello”.

Porque el camino no siempre fue de rosas. En noviembre del año 2021, la jugadora ourensana sufrió una lesión. De las gordas. Su rodilla derecha dijo basta. Varios meses de baja y una prueba física y mental que superar. Cuando estás en las sombras, las luces brillan más. “Al final el deporte tiene la cara que nos gusta a todos, pero también otra, con las lesiones, que nadie quiere ver. Pero me ha tocado vivirla. Creo que de las lesiones se puede salir más fuerte. Tuve la suerte de estar en Valencia con gente que me ha ayudado un montón, se han preocupado y han hecho que vuelva”.

Y con esta evolución es imposible no poner sobre la mesa el asunto de la WNBA. La “creme de la creme” del baloncesto mundial. Carrera fue elegida en 2021 por los Atlanta Dream en el puesto 15 del Draft. Esta en su cabeza. Pero no ahora. “Yo quiero jugar en la WNBA. Tengo ganas. Es una experiencia que me gustaría probar. Pero ahora mismo estoy contenta aquí en Valencia, con la gente, con el club, y en verano estando con la selección española. Me gustaría probar esa vivencia, pero eso, ahora mismo estoy bien aquí”.

Pero primero, un viaje de menos kilómetros. Le servirá una maleta más pequeña para volver a Ourense un par de días antes de concentrarse con la selección española absoluta. El Europeo asoma en el horizonte. “Una visita rápida a casa. Después, en julio, ya espero estar más tiempo”. Hay mucha que gente a la que saludar y por la que ser saludada.

Una carrera que no para. Con la “c” minúscula y con la mayúscula. Tan solo tiene 21 años. Queda mucha Raquel Carrera por delante. En una ciudad con el baloncesto grabado a fuego como es Ourense, toca disfrutar de una “paisana” del más alto nivel. Todo apunta a a que la sonrisa le va a durar unos cuantos días más.

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