Entroido

Entroido de Verín | Cigarrón, el personaje de la cínica sonrisa

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ENTROIDO 2020

Entroido de Verín | Cigarrón, el personaje de la cínica sonrisa

Un grupo de cigarrones durante el Domingo Corredoiro en Verín (XESÚS FARIÑAS).
photo_camera Un grupo de cigarrones durante el Domingo Corredoiro en Verín (XESÚS FARIÑAS).
La máscara suele estar elaborada en madera y pintada de modo que resalten sobre el resto las mejillas y bigote

El cigarrón es el personaje que preside el Entroido de Verín. La máscara del cigarrón suele estar elaborada en madera y pintada de modo que en ella se resalten las cejas, sus sonrosadas mejillas, amplio bigote, y su cínica sonrisa mostrando la dentadura y una falsa barba.

Colgando de la careta  va una mitra de hojalata pintada con motivos diversos, predominando los vegetales y los animales, siendo muy frecuente, quizás tradicional la representación del sol y de la luna. En la actualidad, los característicos ornatos vegetales y astrales son relegados por los de tipo zodiacal y otras figuras. La parte posterior de la mitra se cierra con una badana de piel, que en tiempos era de zorro, gato o perro, más hoy se ha visto sustituida por distintas imitaciones de fibras sintéticas. Desde lo más alto de la mitra y cayendo por detrás, cuelgan unos mechones de crin de caballo.

Como ropa lleva vestido una camisa blanca con corbata roja (en la actualidad de colores variados) y por encima una chaqueta corta de seda con galones y ornamentos  dorados. Cubriendo los hombros, atavíos de militar con flecos dorados y paño de colores sobre ellos, sujetos con broches femeninos. La chaqueta no cierra en el pecho, sino que se asegura con unas lazadas. En la cintura, faja de varias vueltas y por encima de ella el cinto de cuero del que cuelgan por detrás, preferiblemente, seis grandes chocas. Estas chocas de cobre se alternan según sea su sonido, grave o agudo. Además de ir alternadas, deben también estar  colocadas de una manera peculiar para que produzcan su sonido característico.

El arte de los cigarrones consiste precisamente en mover con soltura las chocas, usando el propio movimiento del cuerpo. Cubriendo las piernas llevan calzón corto con trenzados de lana blanca y de color, flecos y borlas, en las que predominan los colores rojos y verdes. El resto de las piernas se cubre con medias blancas sujetadas por ligas. En los pies, calzado de zapato negro y corriente. En la mano llevan una zamarra o látigo del que pende un pellejo de piel.

Los cigarrones solían acorralar a los viandantes y obligarlos a que en la taberna más próxima invitasen a un vino. La obligación de ser invitados en tascas y casas también es algo corriente en la villa.