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Primero conquistó el mercado sajón, principalmente el Reino Unido. La Flor de Margot fue un vino hecho prácticamente a la medida de los consumidores de ese país, tan aficionados a los monovarietales. Adegas Valdavia, la bodega de colleiteiro emplazada en Cuñas (Cenlle) es partidaria de los ribeiros clásicos que se benefician del ensamblaje de variedades y en los que, ese toque, casi de alquimia, jugando con las proporciones de cada una de ellas, otorga a cada vino una personalidad propia, unas señas de identidad. El Treixadura de la cosecha de 2016 cruzó la frontera casi dos años después y tuvo tanto éxito que se fue extendiendo por otros países, como Suiza, Noruega, Luxemburgo... ¿Por qué no en Galicia? así que terminó probando suerte, y lográndola, en propia tierra. En 2019 al Treixadura se le incorporó también el monovarietal de Mencía. Son uvas cultivadas en Cuñas, un lugar de la parroquia de San Lourenzo de A Pena, en Cenlle. Allí tiene Valdavia sus cuatro hectáreas y media de viñedo, al que han incorporado otras 3,5 hectáreas que acaban de plantar y que a medio plazo le permitirán a esta bodega de colleiteiro elevar su volumen de vino elaborado que en la actualidad está en torno a las 30.000 botellas.
La Flor de Margot, se elabora con una selección de racimos de Treixadura. La uva es sometida a una ligera maceración en frío antes del prensado, con el objeto de extraer más aromas y aportar nuevos matices. Tras la fermentación, es sometido a una crianza que, según cada año, varía entre los seis y ocho meses con sus propias lías finas en depósitos de acero inoxidable. La última cosecha que ha salido al mercado fue la de 2018. 5.300 botellas de un vino que destaca por la armonía y complejidad y por la elegancia de sus aromas. Para los amantes de los monovarietales de Treixadura, que cada vez son más, éste será uno de sus favoritos, sin lugar a dudas. Para quienes conocen la trayectoria de la bodega, tendrán ocasión de volver a sorprenderse, una vez más. Hace dos años lo consiguieron con “A Xiada”, un vino que fue elaborado con las uvas procedentes de aquellas cepas que rebrotaron tras las heladas de 2017 que habían esquilmado una gran parte de los viñedos del valle del Avia.
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