Ourense

Ourense y la Luna, a una letra de distancia

Ourense

Historia

Ourense y la Luna, a una letra de distancia

Ourense nombre
El 5 de marzo de 1998 entró en vigor la ley que cambió oficialmente el nombre de la provincia. Tras un largo camino, por fin quedaba atrás el "Orense" castizo, y quien vivió en primera persona la votación lo recuerda como un momento histórico.

Hoy hace exactamente 23 años que una sonda de la Nasa encontró grandes cantidades de agua en los cráteres polares de la luna, pero los ourensanos tenían algo más urgente que celebrar: aquel 5 de marzo de 1998 entró en vigor la ley que devolvió el "Ou" al nombre oficial de la provincia. "Sigue manteniéndose el nombre oficial de La Coruña y Orense, cuando la realidad es que ambos topónimos vienen utilizándose con las denominaciones A Coruña y Ourense, respectivamente, con plena aceptación popular”, reza el texto.

Esta ley también corrigió la anomalía de que, durante 14 años, la provincia no compartía nombre con su capital, que en 1984 se fijó como "Ourense". "Esta forma está documentada ya en los textos latinos de la Edad Media", destaca el académico de la RAG Antón Santamaría, miembro de la comisión de toponimia de la Xunta que fijó el nombre para la ciudad.

Máquinas en marcha

En julio de 1995, un acuerdo parlamentario en el Congreso dio el visto bueno al cambio de nombre de las catalanas Gerona y Lérida por Girona y Lleida, lo que allanó el camino gallego. Poco más tarde, el socialista ribadaviense Julio Álvarez ocupaba su escaño en el Congreso por primera vez: "Vivín aqueles momentos -recuerda- como unha loita entre un vello réxime centralista, que pelexa por sobrevivir, e un modelo democrático onde se van normalizando todas as cousas".

Después, todo fue muy rápido. El Parlamento de Galicia realizó una proposición de ley para el cambio de nombres; el entonces presidente del Congreso, Federico Trillo, viajó a Santiago en 1996 para anunciar la tramitación, y en junio de 1997 se votó. "Foi moi emocionante, tiñamos a sensación de estar a facer xustiza, de que estabamos a votar algo que quedaría para a posteridade", apunta la política y escritora María Xosé Porteiro, que entonces era diputada del PSdeG en el Parlamento gallego. 

Ella, Fernando González (PP) y Pilar García Negro (BNG) viajaron a Madrid para representar a sus partidos en la jornada. "Daquelas un consenso así era algo moi novo", añade, orgullosa, Porteiro. Álvarez también recuerda la votación: "Era divertido ver as resistencias; en Ourense, ben, pero o alcalde da Coruña, Paco Vázquez, ausentouse ese día para non votar!". 

Te puede interesar