Ourense

Camino comenzado, medio andado

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Tribuna

Camino comenzado, medio andado

(Foto: José Paz)
photo_camera(Foto: José Paz)
[El autor es coordinador del Programa de Mayores del Campus de Ourense]

Tras casi un centenar de días hemos vuelto a lo que algunos han denominado la “nueva normalidad”. A partir de ahora, y mientras no contemos como una vacuna efectiva, tendremos que convivir con una serie de importantes restricciones, que nos obligarán a hacer las cosas con más “sentidiño” y, posiblemente, a otro ritmo.

En materia educativa hemos avanzado mucho en poco tiempo y esta pandemia nos ha obligado a reciclarnos a marchas forzadas, teniendo que adaptarnos a una nueva metodología. Un esfuerzo que ha sido compartido con nuestro alumnado que, a pesar de no poder recibir su formación en el aula, hemos podido comprobar como le ha puesto todo el empeño de mundo, para poder seguir conectado y cumplir con éxito sus expectativas formativas.

Las universidades presenciales, que son la mayor parte de las instituciones que imparten docencia superior, se vieron obligadas a realizar cambios de calado en sus sistemas de enseñanza, apostando por herramientas digitales que han permitido mantener esa relación entre el alumnado y el profesorado. Una vez finalizada esta etapa tan complicada, hemos de felicitarnos por los logros alcanzados. 

Es evidente que no se puede suplir con clases a través de una pantalla todo lo que aporta el Programa Universitario de Mayores (PUM) de la Universidad de Vigo, pero no es menos cierto que las nuevas tecnologías docentes han permitido mantener esa relación entre nuestro querido alumnado del PUM y el staff de profesores que colaboramos en esta tarea.

Nuestros alumnos han podido ser partícipes de nuestras iniciativas para poder seguir en contacto con ellos. Hemos recibido un número importante de e-mails de nuestro alumnado y no solo por cuestiones académicas, sino que a veces para preguntarnos simplemente como estábamos. 

A mi juicio, los segundos e-mails son tan importantes como los primeros, sin duda por ese especial trato que tiene el profesorado del PUM con nuestro alumnado. Una cuestión que nunca me cansaré de repetir es que la oferta que realiza la Universidad de Vigo en este título propio es mucho más que tener dos o tres tardes clases en un aula. Eso lo pueden encontrar en otros sitios, nuestra Universidad va más allá y realiza una oferta integral, en un verdadero campus universitario, donde nuestros alumnos más veteranos conviven con aquellos que inician su vida universitaria. Esta es la riqueza que atesora el PUM de la Universidad de Vigo y que la hacen una oferta diferente a otras. Esa diferencia se manifiesta también con las posibilidades que se abren con una docencia mucho más moderna, donde las herramientas de teledocencia permiten apoyar las enseñanzas presenciales. 

Una vez más, el refranero español, recoge una reflexión que se puede aplicar a lo que hemos pasado: “Camino comenzado, medio andado”. Y es que ante una situación similar a la que hemos vivido, estamos mucho mejor preparados que hace tres meses. Sin duda, el empleo de las nuevas tecnologías que ya se estaba haciendo en el PUM de la Universidad de Vigo, se verá incentivado en los nuevos cursos académicos, preparándonos, tanto los docentes como el alumnado para una docencia con mayores dosis de virtualidad, como herramienta de apoyo a la enseñanza presencial de nuestro PUM. 

Esto es algo muy positivo y que permitirá un acercamiento de nuestras enseñanzas a personas que tienen dificultades para desplazarse de forma continuada a nuestros campus, abriendo una puerta a un verdadero e-learning. Una cuestión que, como la enseñanza, no tiene límite de edad y que tenemos todos los que damos clase en el PUM de la Universidad de Vigo cada vez que presencialmente (o de forma virtual) nos conectamos con nuestro alumnado.