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La búsqueda de casas en el rural de Ourense se dispara tras el covid-19

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La búsqueda de casas en el rural de Ourense se dispara tras el covid-19

El jienense José Ángel Garrancho con tres de sus hijos, al lado de su nueva casa en Tioira, Maceda. (Foto: Andrés Cachalvite)
photo_cameraEl jienense José Ángel Garrancho con tres de sus hijos, al lado de su nueva casa en Tioira, Maceda. (Foto: Andrés Cachalvite)
Ourense es una de las diez provincias españolas en las que más incrementó el interés por casas en pequeños municipios

El confinamiento ha disparado las búsquedas de vivienda en el rural ourensano. El éxodo de la ciudad al rural que parecía una utopía hace apenas unos meses va cogiendo forma en determinados municipios. Aún con el telón de fondo de una población envejecida y una pirámide difícil de invertir, el fin del estado de alarma deja pequeñas alegrías en concellos ourensanos que han registrado, en los dos últimos meses, casi el mismo número de empadronados nuevos que suelen tener en todo un año. Hay familias que han dejado la ciudad por el rural.

El portal Idealista sitúa a la provincia de Ourense en el top 10 de provincias españolas en las que más ha crecido el interés por comprar casa en pequeños municipios tras la desescalada. En concreto, el interés por vivienda en el rural ourensano ha subido ocho puntos respecto a enero. Más significante es el dato de las búsquedas en la provincia: el 35,1% son para encontrar casa en municipios de 5.000 habitantes. Los alcaldes hacen sus recuentos y la casuística es variada: familias mayores de retornados, pero también jóvenes con niños pequeños que, en muchos casos, implican que el colegio de la localidad se mantenga abierto.

"Hay tirón y vidilla en el rural. Lo notamos las inmobiliarias. Lo prioritario, especialmente para los que trabajan es internet", explica Ramón Fernández, presidente de la Asociación Profesional Orensana de Agentes Inmobiliarios (Proagi).

Elvira Fafián, de la inmobiliaria Aldeas Abandonadas, destaca el interés en Bande y Xinzo de clientes de Barcelona: "Pero les da igual la zona. Son perfiles que han pasado el confinamiento en un piso y ponen los ojos en el rural". 

CARTELLE (BAGULLO). 31/03/2019. OURENSE. Uxía e a única moza que todavía vive no pobo de O Bagullo, no concello de Cartelle. FOTO: ÓSCAR PINAL

Ni siquiera hace falta irse al rural más profundo de la provincia. El área metropolitana, por la cercanía con la ciudad, es la opción de muchos de los nuevos residentes. Álvaro Vila, alcalde de Taboadela, es claro: "Hai presión urbanística, neste momento non temos inmuebles xa dispoñibles para alugar e aumentou durante a pandemia o interés". La solución, a medio plazo: "Hai moitas casas baleiras que hai que rehabilitalas e poñelas no mercado, intentamos localizar aos propietarios para que se poidan facer reformas e darlle saída". 

Luis Menor, alcalde de Pereiro de Aguiar, en la misma línea: "A raíz do covid acelerouse o asentamento de poboación. Temos dende o 1 de xaneiro máis de 120 persoas novas no padrón. É un ano de récord. Demandan moito alquiler, que é un hándicap. En urbanizacións xa non hai nada, hai unha demanda moi superior á oferta. Damos catro ou cinco licencias novas ao mes só de obra nova".

Amador Vázquez, regidor de Vilamarín, señala que "está empadronándose xente incluso de fóra de Galicia. Retornados de Bilbao e Barcelona, que aínda que sexan poucos casos, xa se move a cousa. Tamén unha familia de Sevilla". También están en contacto con los propietarios para acelerar los trámites: "Algúns están reaccionando. Hai xente que quere vivenda para meterse xa e o problema é que moitas aínda hai que acondicionalas". En el citado concello están haciendo un inventario de viviendas vacías. Vázquez el regidor comenta que el perfil es más "de matrimonios maiores" y anima a los jóvenes a vivir en el pueblo.

Rubén Quintas, de Maceda, comenta que "estamos moi contentos porque hai familias que están chegando e retornados que estaban censados en Ourense e volven aquí por se houbera un confinamento".

Manuel Seoane, regidor de A Peroxa, cita el empadronamiento de 12 personas desde que terminó el confinamiento: "A xente vén, aínda que busquen prezos bos. Pero vaise notando movemento". 

“Este verano he vendido cuatro casas en Entrimo"

Las inmobiliarias ourensanas denotan el creciente interés por vivienda en el rural de la provincia, ya sea en alquiler o venta. Incluso la demanda más alta es fuera del área metropolitana. "Mi cliente pregunta por el rural", dice Ramón Fernández, presidente de la Asociación Profesional Orensana de Agentes Inmobiliarios (Proagi). Fernández reconoce que esta demanda, en el inicio de la desescalada, no se veía notando. Algo que ahora es diferente.  "Hubo una época en la que no preguntaba nadie por casas en el rural y desde el fin del confinamiento pregunta mucha gente", explica. Como ejemplo, "tengo cuatro casas vendidas en Entrimo en este verano cuando no me preguntaba nadie por ellas estos años. Por si viene otro confinamiento, la gente se anima con estas viviendas, que no es lo mismo que estar en un piso", explica el representante del sector inmobiliario. El problema, muchas veces, es el precio. "La gente busca gangas y gangas no hay. Pero hay demanda y clientes de todo tipo. Tengo gente para segunda residencia y parejas jóvenes. Vendí a propietarios de Madrid, Vigo e incluso unos ingleses que se interesaron por el Xurés", dice Fernández.

Elvira Fafián, de la inmobiliaria Aldeas Abandonadas, va más allá en el método de reserva de los extranjeros: "Estamos desbordados. Hemos cerrado agendas hace 14 días y la gente que ve un inmueble lo reserva incluso online. Con fotografías y vídeos les vale". Fafián comenta el interés de clientes en Bande y Xinzo.