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La ourensana Clara Estévez estudia en Granada, que vive con otras tres personas en la calle Ancha de Gracia, cerca del camino de Ronda, estaba en su habitación cuando sintió el temblor: "La cama se desplazó de la pared y se abrieron las puertas del armario". Afirma que notó cuatro de la decena de réplicas que se sucedieron entre las 21:36 y las 22:18. El Instituto Geográfico Nacional estimó que la magnitud de la mayoría estuvo por encima de los 2,9; alguno incluso llegó a sobrepasar la intensidad 4 en la escala de Ritcher.
La ourensana cuenta como se vivió dentro de su piso: "Nosotros no nos asustamos demasiado" cuenta Clara. "Es cierto que da la sensación de que los edificios se desplazan". Miedo, ese fue el sentimiento de muchos vecinos que salieron a las calles de la ciudad andaluza a protegerse junto a otras personas. Lo hicieron a pesar del toque de queda y las aglomeraciones que se formaron, quizá por el temor a que la tierra se volviese a sacudir de nuevo produciendo un terremoto de mayor gravedad. Sin embargo, según las autoridades, salir a la calle en estos casos no está recomendado.
El CDC (Centro para el Control y Prevención) indica unas pautas a seguir en caso de vivir un temblor de tierra las cuáles se resumen en el siguiente gráfico:
Según el CDC, lo idóneo, no es abandonar tú vivienda. Clara y sus compañeros de piso lo sabían: "Nosotros dejamos pasar el tiempo porque no sabes lo que va a durar o si se va a repetir, pero optamos por no salir del edificio". Afirma que a través de whatsapp le llegaron bulos de que las autoridades estaban desalojando a la gente de sus casas, otro motivo más que explica el comportamiento social. "En nuestra planta los vecinos vinieron a buscar a una anciana que utiliza andador para bajarla a la calle". "Lo cierto es que hubo aglomeraciones y se desató la histeria colectiva".
Este no es el primero de los movimientos tectónicos que sufre Granada, desde el mes de diciembre presencian esta clase de seísmos que ya se cuentan por cientos. La ourensana dice que no es el primero que vive y añade que estos últimos no han sido los más intensos.
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