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Coronavirus en Ourense
La preocupación ante posibles rebrotes se mantiene como una constante en la sociedad ourensana. Hosteleros y vecinos de la ciudad reclaman un plan de acción a las fuerzas del orden para blindar la seguridad a pie de calle y velar por el cumplimiento de las medidas preventivas. Ambos colectivos presentarán un escrito ante la Subdelegación del Gobierno para solicitar la colaboración entre Policía Local, Nacional y Autonómica para asegurar el uso adecuado de mascarillas, la distancia social en terrazas o el cumplimiento de horarios por parte de la hostelería. Las imágenes de los pasados fines de semana, en las que se aprecia masificación en las calles del Casco Histórico han hecho saltar todas las alarmas.
El sector hostelero y las asociaciones vecinales tomaron la decisión de presentar la petición durante una reunión mantenida ayer por la tarde con el alcalde, Gonzalo Pérez Jácome; la concejala de Urbanismo, Sonia Ogando, y la edil de Comercio, María Dibuja. El objetivo del encuentro no era otro que el de encontrar puntos comunes entre la viabilidad de los negocios hosteleros –muy afectados tras el parón provocado por el covid– y el descanso de los vecinos –sobre todo, en la zona del Casco Histórico–. Además, los representantes expusieron su preocupación ante la falta de responsabilidad por gran parte de la población.
Tras tratar la situación, el Concello decidió la ampliación de media hora el cierre de las terrazas durante las noches de los fines de semana, que podrán permanecer abiertas hasta las 2,30 horas. "Es una buena medida para todos", apuntó el alcalde, González Jácome. La medida da respuesta a una de las principales peticiones de los hosteleros, que desde el inicio de la desescalada hacen equilibrios para recuperar el dinero perdido. Los vecinos, por su parte, reclaman la instalación de cámaras de video vigilancia y sonómetros en la calle, para detectar el ruido al que están sometidos desde sus casas. "Aceptamos la medida, pero a cambio reclamamos el compromiso del gobierno local para asegurar nuestro descanso, así como avanzar en la normativa de ruidos y en la de veladores", remarcan desde O Cimborrio.
"No nos queda otra que ceder todos un poco, somos conscientes de la situación en la que estamos y tenemos que respetarnos unos a otros", apunta Javier Outomuro, presidente de la Unión de Hosteleros Ourensanos (UHO). La Federación Provincial de Hostelería de Ourense también estuvo presente a través de varios de sus asociados, y valora positivamente la medida. "Los problemas que ha traído la pandemia son muy grandes y lo mejor es un acuerdo para recuperarse un poco lo antes posible", señala Ovidio Fernández, presidente de la entidad.
Ante las críticas por incumplimiento de la normativa y de los horarios por parte de algunos locales, Outomuro reivindica que no toda la hostelería de la ciudad es "igual": "Nosotros queremos que cada uno respete su licencia y cumpla sus horarios, aunque siempre habrá quién se salte las normas". La edil Sonia Ogando, que ha asegurado en varias ocasiones será firme con aquellos locales que no cumplan su licencia, defiende también la importancia de la hostelería. "Los que no cumplen representan una minoría, pero tendrá que ser sancionada", apunta. Desde O Cimborrio, remarcan: "Los propios hosteleros piden sanciones para los que no cumplen". Manuel Solveira, de la Agrupación Miño, remarca: "Nós pedimos que eles respeten a normativa, pero entendemos que a situación que están pasando é moi mala".
El encuentro de ayer ha supuesto un paso adelante para vecinos y hosteleros y sienta las bases de una relación más estrecha. "El diálogo que mantenemos es muy positivo, empiezan a entenderse, aunque al principio tenían posturas muy encontradas", asegura Sonia Ogando. "Era importante sentarse y hablar con tranquilidad de la situación", analiza Outomuro.
Ambos sectores se mostraron firmes ante la necesidad de evitar posibles rebrotes, y dejaron claro que la responsabilidad debe ser de todos. "Esperemos que esta medida, xunto coa actuación policial, axude a que se cumplen as medidas. É preciso máis distancia social, e que todos sexamos máis conscientes da gravidade da enfermidade", apunta Solveira.
La botica, nuevo local precitado: “Aún quedan más"
La Policía Local de la ciudad precintó ayer la puerta del local La Botica, ubicado en la plaza del Corregidor, por actuar como café-bar especial pese a carecer de licencia. "Ahora se empieza a ver el resultado del trabajo de un año, aún quedan más por precintar", señala Sonia Ogando, a quien O Cimborrio agradeció su "valentía" para poner fin a una situación repetida desde 2007.
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