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Restricciones en Ourense | La provincia empieza a moverse hoy con hostelería y menos fronteras

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Lucha contra el coronavirus

Restricciones en Ourense | La provincia empieza a moverse hoy con hostelería y menos fronteras

La mayor parte de los ourensanos recupera la hostelería, la vida social y la movilidad fuera de sus propios municipios

Galicia inicia hoy la ansiada desescalada, después de más de un mes bajo restricciones de máximo nivel. En la provincia, la práctica totalidad de concellos recuperan hoy movilidad y vida social, y los negocios hosteleros vuelven a la actividad. La Xunta estableció tres niveles diferenciados de apertura: en la provincia, solo tres se encuentran en nivel uno (A Gudiña, A Peroxa y Gomesende), 11 en nivel dos y el resto, en nivel tres. 

La Consellería de Sanidade adelantó ayer que se realizarán dos cortes semanales para actualizar el listado de concellos por niveles para adecuarse a los sucesivos cambios que se produzcan a nivel municipal. El principal indicador para los cambios será la tasa de incidencia acumulada de las últimas dos semanas (menor de 250, entre 250-500 y más de 500), así como la ocupación de camas de las unidades de críticos de las áreas sanitarias.

Recuperación

El avance en la desescalada permitirá recuperar cierto alivio para sectores como la hostelería o los gimnasios, pero los afectados siguen reclamando una "indemnización" a la altura del cierre. Hoy, no todos los bares y restaurantes volverán a la actividad, debido a las limitaciones de aforo y horario (deberán cerrar a las 18,00 horas). "Es que no compensa abrir con los límites que vamos a tener, al menos, por ahora", remarca Claudio Iglesias, gerente de la cervecería Mil Mañas, ubicada en el barrio pontino de la ciudad.

Alberto Vaquero, profesor de Economía Aplicada de la Facultade de Empresariales del Campus de la ciudad, destaca que las medidas de relajación se traducen en un "globo de oxígeno" para empresas y autónomos, pero asegura que la recuperación será lenta. "Llevan sufriendo mucho tiempo unas restricciones importantes y de forma intermitente, por lo se espera que los comercios, bares y tiendas recuperen su actividad completamente. Levantar cabeza será algo que llevará tiempo", augura el experto. 

Los comercios, que ya pudieron recuperar su horario habitual la pasada semana, acusan el poco movimiento del sector tras el inicio de las máximas limitaciones. La apertura de los perímetros municipales permitirá recuperar clientela, pero las tiendas temen que se produzcan nuevos cierres, un miedo compartido también por la hostelería o los gimnasios, entre otros. Por otra parte, la mayoría de negocios todavía no podrá recuperar al 100% de los trabajadores, que desde el cierre de enero se encuentran en ERTE. "Hay que pensar que la mayor parte de estos negocios no pueden pasar de estar a medio gas a una actividad plena en pocos días", señala Vaquero.


Los bares deberán activar el registro QR el 5 de marzo

La Xunta publicó ayer en el DOG el plan de hostelería segura para la desescalada, anunciado por el presidente autonómico, Alberto Núñez Feijóo, semanas atrás. El 5 de marzo entrarán en vigor las nuevas medidas, entre las que destacan en registro obligado de clientes, que se llevará a cabo a través de un código QR. 

Según contempla el documento publicado, los titulares de los establecimientos deberán obtener un QR a través de la web del Sergas que luego deberán imprimir. De esta forma, cada cliente, al entrar al local, deberá leer el código con su móvil, lo que permitirá registrar su presencia en el local. La Xunta espera reducir posibles contagios en el ámbito de la hostelería a través de la identificación de todas las personas que compartieron espacio con un positivo. Los negocios deberán contar también con un cartel visible en el que se recoja el número de personas que pueden estar en interior y terraza según las medidas de aforos. 

Por último, se incrementará el número de controles en locales por parte de las fuerzas y cuerpos de seguridad. Así, en aquellos municipios sin Policía Local (o con menos de tres efectivos en activo), se deberá realizar una visita semanal; en aquellos con Policía Local, dos visitas. Además, se reforzará la vigilancia durante los fines de semana, así como en días festivos.

Abren

Bar Trampitán: "Cerrar a las seis de la tarde es una mierda"

Ourense 25/2/21
Preparativos para la reapertura de la hostelería
Café Trampitán
Fotos Martiño Pinal

La Plaza Mayor recuperará parte de su esencia con la apertura de establecimientos como el Trampitán, en los soportales de la plaza. El hostelero Mariano González intenta ser "positivo" con la reapertura tras la relajación de las medidas, aunque el horario permitido–hasta las 18,00 horas–merma los ánimos en el sector. "Alegres estamos porque toca abrir, pero también porque tenemos terraza sino sería una tontería", explica González. Y aunque en interior pueden abrir al 30% de aforo, no es una opción "que prefieran los clientes" tras la pandemia. Así, con las 10 mesas que puede colocar con las restricciones que entran en vigor, "los cafés de la mañana dan para algo, pero por las tardes es cuando hacíamos más facturación". En este sentido, cerrar a las seis de la tarde "es una mierda, hablando en plata. También se nos cortan las copas del fin de semana, que son a partir de las doce de la noche. Confío en que al menos salvemos el verano". 

Café Bar Miguel: "Estamos contentos, pero el tapeo se pierde"

Ourense 25/2/21
Preparativos para la reapertura de la hostelería
Bar De Miguel
Fotos Martiño Pinal

Otro de los centros neurálgicos de actividad social en la ciudad es la praza de San Martiño, donde está situado el café bar Miguel. El propietario, Miguel Rejo, habla de expectativas buenas: "Cuando abramos va a funcionar seguro". Sin embargo, "la duda que tenemos ahora es hasta cuándo. Hay temor". Sobre el cierre marcado a las seis de la tarde, Rejo comparte que "no es el óptimo, a la mañana trabajas mucho pero no facturas con mucho café. A partir de las ocho es cuando vienen las pandillas y los fines de semana es cuando ganas dinero". En este sentido, "el tapeo se pierde con este horario, funcionaba muy bien". Sí agradece el interior al 30%: "Porque hay quién prefiere su café y periódico de esta manera, estamos contentos". Con vistas a la temporada estival, "esperamos que poco a poco haya normalidad y cerrar, como mínimo, a las once de la noche". Por otra parte, los trabajadores que están en ERTE volverán a media jornada. 

Café Gijón Barbaña: "O malo desta situación é a incertidume total"

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El Café Gijón Barbaña, ubicado en el parque Barbaña, recupera hoy la actividad. "Este tempo estivemos co servizo a domicilio, pero máis por manternos ocupados que porque fose realmente produtivo", apunta Antonio Pérez, gerente. Los dueños se muestran ilusionados ante la apertura, y esperan un fin de semana bueno. "É certo que dende o propio luns, no que Feijóo adiantou a volta da restauración, xa tivemos chamadas para reservas. É algo que non pasou nas outras aperturas, así que parece que hai ganas", apunta. 

Pero, aún así, preocupa la posibilidad de un nuevo cierre: "O malo desta situación e de ter vivido varios peches é a incertidume total e o medo de que volva pasar o mesmo". Pérez reconoce que tanto él como sus compañeros creen que, de haber otro cierre, muchos negocios caerían. "Non se daría aguantado otro peche a nivel psicolóxico, é unha cousa horrorosa, supón moito sufrimento para os dos negocios", apunta.

Continúa cerrado

Cervecería Mil Mañas: "Por ahora no abro, es que no merece la pena"

Ourense 25/2/21
Preparativos para la reapertura de la hostelería
Cafetería milmañas
Fotos Martiño Pinal

Claudio Iglesias, gerente de la cervecería Mil Mañas, ubicado en el barrio de A Ponte, es uno de los hosteleros que hoy no abrirá las puertas de su negocio. Los límites, tanto de aforos como de horarios, han motivado la decisión. "No merece la pena, las terrazas, con este tiempo, es como si no la tuvieses, dentro no puedes tener casi clientes, la barra inutilizada...", apunta. Iglesias reconoce que irá viendo cómo responde la gente en otros negocios para volver a la actividad: "A ver cómo va yendo la cosa, si nos abren más, si las cosas funcionan...". 

El hostelero tampoco optó por mantener el servicio a domicilio, ya que reconoce que prefiere "hacer las cosas bien": "Al final, en muchos casos, lo que consigues es que se forme un corrillo delante del establecimiento. Para eso, prefiero esperar". Iglesias, al igual que otros compañeros, también se muestra preocupado por un posible empeoramiento de la situación epidemiológica: "Si ves la tele ya tiemblas".

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