La Región

VALDEORRAS

El auge del godello dispara el precio de las viñas valdeorresas

Viñedos viejos duplicaron su valor por la presión de las bodegas fóraneas y la escasa oferta

Cepas de una viña del Concello de O Barco (J.C.).
Cepas de una viña del Concello de O Barco (J.C.).
El auge del godello dispara el precio de las viñas valdeorresas

El bum del godello favoreció la aparición de los especuladores en torno al aprovechamiento del viñedo en la Denominación de Orixe Valdeorras y, especialmente, en aquellos que cuentan con cepas viejas de esta variedad de uva. Si hace una década, podía conseguirse  una hectárea pagando 30.000 euros (con derechos de viñedo), en la actualidad, el desembolso a realizar se sitúa en torno a los 60.000 euros, o lo que es lo mismo, la cantidad a abonar es el doble, según las cifras que maneja el presidente del Consello Regulador de la D. O., José Luis García Pando.

El desembarco de bodegas procedentes de denominaciones de origen como La Rioja o Ribera del Duero, entre otras denominaciones, y su interés por elaborar el vino godello producido en sus propias viñas tiró hacia arriba de los precios de las aproximadamente 1.200 hectáreas inscritas en el registro del Consello Regulador.

No es el único factor, también influye una oferta que es escasa, bien porque no todas las viñas están en venta; porque sus dimensiones no se ajustan a la demanda, como consecuencia del minifundismo; o debido a un periodo de amortización excesivamente largo, que les resta rentabilidad.

"Non hai moito viñedo e, se non hai oferta, os prezos suben", comentó el presidente del Consello Regulador de la D. O. Valdeorras, José Luis García. Inmediatamente, aludió a la causa de este alza del precio de la tierra: "É sobre todo pola compra de adegas de fóra. A presión ven de aí", comentó. Planteó que el valor del suelo subió fundamentalmente en viñas de godello de más de 15 años, una circunstancia que  es consecuencia de que "o precio da uva tamén o vale".

"Sí que hay especulación. En la Denominación de Origen Toro pasó lo mismo. Llegaron las bodegas de fuera, compraron las viñas y, cuando consiguieron su propia producción, cayó el precio de la uva", comentaron fuentes de la bodega cooperativa Jesús Nazareno, en O Barco.

Aquí, temen que las plantaciones de godello en otras denominaciones acarreen consecuencias negativas para los productores. Aluden a viñas como las que se están plantando en el Bierzo o Ribeira Sacra. "Se va a inundar el mercado de godello", añadieron. Inmediatamente, se preguntaron si no acabará todo con un desplome de los precios, al igual que sucedió con la burbuja inmobiliaria.


Fracasa el plan para viñas abandonadas


Uno de los factores que contribuyen a que el precio del suelo de viñedo se dispare es la escasa oferta. Si actualmente la superficie inscrita en el Consello Regulador se sitúa en torno a las 1.200 hectáreas, hace una década, alcanzaba las 2.700. Buena parte de las viñas fueron abandonadas, una circunstancia que intentaron paliar las bodegas cooperativas Jesús Nazareno y Virgen de las Viñas, de O Barco y A Rúa, respectivamente.

En el caso rues, la cooperativa se ofreció para trabajar aquellas viñas que sus propietarios se viesen obligados a abandonar. Meses después, la bodega daba marcha atrás, según explicó ayer su presidente, Carlos Aristegui. "Non o levamos a cabo por falta de persoal", indicó. Un equipo de dos trabajadores difícilmente podría asumir el laboreo de las viñas que sí acudieron a ofrecer muchos socios. "Veu moita xente a preguntar, mais non se puido".

En el caso de Jesús Nazareno, la sociedad se ofreció a trabajar viñas mediante contratos de más de 15 años e incluso aceptaba terrenos para la plantación de cepas. Al final, la bodega cooperativa de O Barco no pudo sacar adelante su proyecto por las elevadas exigencias de los titulares de las parcelas. "Lo intentamos", dijeron fuentes de la entidad.