El COB se queda corto en el Pazo

El equipo ourensano fue inferior físicamente en las dos zonas y en las rotaciones a un Valladolid que resolvió el partido en los últimos cinco minutos

Publicado: 01 oct 2022 - 00:12 Actualizado: 01 oct 2022 - 00:14
Allen y Martín taponan la penetración de Peciukevicius. (JOSÉ PAZ)
Allen y Martín taponan la penetración de Peciukevicius. (JOSÉ PAZ)

Era la prueba del algodón y no engañó a nadie. El COB empezará la liga sabiendo que puede jugar bien al baloncesto, que tiene jugadores en los que ya puede sustentarse y que tiene claro el estilo que propone. También, que en las dos zonas no da la talla ni en kilos ni en número, que sus rotaciones bajan el nivel demasiado y que va a tener problemas a la que Chaz Williams no tenga confianza y los (pocos) tiradores que tiene no vean aro.

La combinación hace del COB un equipo con pinta de complicado para cualquiera y a la vez presa fácil para el que tenga músculo y continuidad para desgastarlo.

La presentación en sociedad fue fría, como el ambiente. Necesita el Pazo dar varios pasos adelante el viernes para demostrar que valora la liga a la que vuelve. Mientras, el club debe acelerar el ritmo para apuntalar una plantilla que tiene un agujero en el juego interior que solo se puede solucionar con músculo, centímetros o las dos cosas a la vez.

Mientras tuvo piernas y criterio compitió e incluso mejoró al Valladolid. Lo primero lo prolongó durante 35 de los 40 minutos, lo segundo se fue inclinando hacia el lado visitante al ritmo que pasaban los minutos y que iban entrando piezas nuevas. La lesión de José Nogués en el segundo cuarto complicó todavía más el encaje de bolillos que tiene que hacer Guillermo Arenas para tratar de tapar lo máximo posible con una manta que no cubre toda la cama.

Perímetro y zona

Pilepic y Willet llevaron el peso. El croata en la primera mitad y el americano en la segunda fueron los mejores de un COB que tiene claro cómo generar las ventajas en estático, pero corto para aprovecharlas a veces cerca del aro y asequible de limitar desde fuera a poco que los rivales ven por dónde vienen los tiros (nunca mejor dicho).

Chapero juega por encima del aro en las dos zonas, pero no aguanta a pívots con más peso. Aboubacar aguanta a todo el juego interior rival si hace falta, pero no saca ventajas en ataque. Ahí falta una pieza y no es una cualquiera. Al COB le falta un pívot titular y por ahora parece que tendrá que apañarse con uno que sume.

Las rotaciones del Valladolid también leyeron la cartilla. Pantzar aprovechó el bajón físico local para abusar durante toda la segunda mitad. Lo mismo que Willet, pero el todoterreno del COB sale desde el banquillo siendo el más titular del equipo.

Con todo, solo tres decisiones arbitrales consecutivas y discutibles sacaron del partido a los ourensanos. Hasta los últimos cinco minutos el partido estaba igualado (57-59) y el marcador final es demasiado abultado para un COB con muchas más pesas en la balanza positiva que en la negativa. Lo que le hace falta ya se sabía, el problema es encontrarlo en el mercado.

El viernes llega el Gipuzkoa. No será el mismo ambiente ni la misma presión. Veremos si tampoco es el mismo equipo.

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