Fantasías

Publicado: 23 ago 2026 - 01:25
Carta al director
Carta al director | La Región

El ser humano siempre ha soñado un mundo y una vida mejor. Son fantasías que se dibujan en nuestro cerebro y en nuestros deseos; la gran mayoría, inalcanzables. Las hay de todo tipo: económicas, de salud, sexuales, ideológicas y políticas, de independencia del seno familiar, tecnológicas, etc.

Fantasear no tiene precio. Es gratuito, permite que la imaginación vuele hasta límites inimaginables. En este siglo del móvil, de las herramientas digitales y de los robots, esta facultad innata -las aplicaciones, las redes sociales, los influencers- no nos la pueden arrebatar. Ellos no sueñan; no tienen las aspiraciones del ser humano.

Pensar, soñar, crear, tender la mano al prójimo en momentos vulnerables: nada ni nadie va a arrebatar al ser humano estas facultades que, de forma paradójica, han creado muchas de las herramientas que tanta notoriedad están teniendo en la sociedad.

Sin fantasías, sin estos anhelos, ninguna obra humana habría llegado a materializarse. Tal vez uno de los problemas de la educación actual es la falta de motivación para crear, para imaginar, para soñar nuevas formas de convivencia, de relaciones sociales y, por qué no, económicas.

Ante un futuro con un mundo laboral absorbido por las “máquinas”, se necesitan soñadores que imaginen cómo podemos vivir sin trabajar. Tal vez un nuevo renacimiento se dibuja en el horizonte, incapaces de verlo ahora, con noticias que nos agobian en los titulares y en el día a día.

Sin fantasías no hay futuro. El “carpe diem” del momento impide ver con faros largos el futuro de la humanidad.

Pedro Marín Usón (Zaragoza)

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