Tontos útiles

CARTAS AL DIRECTOR

Publicado: 21 ago 2026 - 02:40
Cartas al director en La Región.
Cartas al director en La Región. | La Región

El filósofo Carlos Marx había definido perfectamente a ese tipo de individuos poco preclaros que, en defensa de un ideal que no tienen claro o sobre el que no han profundizado, se pueden transformar en títeres de líderes u otros grupos políticos y colaborar de forma inconsciente y la mayoría de las veces involuntaria con intereses creados que escapan a su mente.

Así, el término “tonto útil” se emplea para designar a quienes curiosamente apoyan cambios, reformas o revoluciones lideradas por otras personas y organizaciones que mantienen un sistema político que no les beneficia y que les puede perjudicar.

Los tontos útiles son figuras indispensables (pero prescindibles) en cualquier gobierno, son aquellas personas de actividades no oficiales o figuras públicas que sirven como pararrayos de las críticas a las actividades para proteger a sus dirigentes y defenderlos sin comprender que al final del día, son fusibles intercambiables y/o desechables.

Los comportamientos típicos de un tonto o “imbécil” útil incluyen, agresividad, irresponsabilidad y una marcada falta de empatía. Cuando uno discute o debate con esta persona, suele lanzar una serie de insultos motivados por la rabia, odio a su interlocutor. Como producto de los manipuladores se han encargado de alimentar su ego, porque los necesitan para sus diversos intereses y 110 objetivos. Les hacen creer que las críticas a su trabajo son porque les tienen envidia y además les piden grandes sacrificios en la conquista, un fin más relevante y trascendental. Entre ellos, como es evitar escándalos para cuidar la reputación de un jerarca en el poder, por lo que tienen que desacreditar cualquier acción que intente perjudicarlos.

Es condición tener una autoestima muy baja, de tal manera que cuando se les da autoridad o poder, comienzan a sentirse el centro del universo.

Viven agradecidos y leales a quienes los sacaron de las tinieblas para convertirlos en “alguien”. La utilización de los tontos útiles manipulando para que participen y apoyen en movimientos de todo tipo ecológicos, igualdad etc. sean grupos terroristas, un gobierno hostil u otro tipo de organización. En fin, que apoye o dé cobertura a movimientos internos, incluso de signos políticos opuestos, cuyos objetivos debiliten la unidad de acción de los contrarios; así sean movimientos de extrema izquierda y extrema derecha, nacionalismos, separatistas, religiosos o xenófobos antinmigración, etc., si así que les benefician a las elites del poder si tienen éxito.

Los manipuladores se encargan de alimentar su ego, porque los necesitan para sus diversos intereses y objetivos

Los manipuladores se encargan de alimentar su ego, porque los necesitan para sus diversos intereses y objetivos. Les hacen creer que las críticas a su trabajo son porque les tienen envidia, o les piden grandes sacrificios en pos de un fin más relevante y trascendental como es evitar escándalos o cuidar la reputación de una figura de poder o mandatario.

Los tontos útiles poco a poco van perdiendo la vergüenza y el respeto por sí mismos o por el honor, manifiestamente, son capaces de hacer lo que sea por causar buena impresión y quedar bien con sus dirigentes: mienten, se arrastran, se contradicen, lo que se le pida y a veces aplican la iniciativa personal, ellos lo hacen porque ya probaron lo que siente ser importante para alguna autoridad con poder, la mayoría lo hace por servicios prestados de forma gratuita, extrañamente no son bien pagados o recompensados. Esas personas son a las que más fácil se les reemplaza o a las primeras, que el siguiente gobierno de oposición persigue y culpa.

El espejo de todo esto está y lo tenemos en nuestro actual “Gobierno”.

José Rodriguez Gómez (Negreira)

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