El fuego de los Fachós vuelve a tomar las calles en Caldelas

FUEGO Y TRADICIÓN ANCESTRAL

La alcaldesa encenderá el Gran Fachón que recorrerá en procesión el casco histórico de Castro Caldelas al anochecer

Castro Caldelas volverá a iluminarse el próximo lunes 19 de enero, al caer la tarde, con la celebración de una de sus tradiciones más antiguas y singulares: la Festa dos Fachós, una cita ancestral que cada año reúne a vecinos y visitantes en torno al fuego, la historia y la convivencia. La celebración tendrá lugar “entre o lusco e fusco” y transformará el casco histórico de la villa en un recorrido guiado únicamente por la luz de las llamas y la silueta iluminada del castillo.

Amarrando manojos de paja, los participantes preparan la colosal estructura del Gran Fachón.

El acto central de la fiesta será esa esperada y acompañada “procesión do lume”, presidida por el Gran Fachón, una colosal estructura de paja que abrirá paso a más de 400 fachós individuales portados por los participantes. La salida está prevista entre las 19,30 y las 19,50 horas desde el atrio del Santuario. El encendido correrá a cargo de la alcaldesa de Castro Caldelas, Sara Inés Vega, y del director Xeral de Patrimonio, Ángel Miramontes, acompañados por alcaldes y otras autoridades.

La espectacularidad del Gran Fachón es el resultado de un trabajo colectivo que comienza mucho antes del día de la celebración. Una semana antes de la fiesta, alrededor de una veintena de vecinos se reúnen cada tarde noche, a la salida de sus trabajos, en la nave del Toural para dar forma al fachón gigante que iluminará la procesión.

Elaboración tradicional del fachón: cada nudo y manojo de paja se asegura cuidadosamente por los vecinos.

La elaboración sigue un proceso tradicional que se extiende durante más de un año. En verano se siembra el centeno, que se cosecha al año siguiente mediante siega y malla tradicional, obteniendo así la paja que dará forma al fachón. Ya en esta semana previa al San Sebastián, los vecinos amarran cuidadosamente manojos de paja a una gruesa cuerda, asegurándolos con nudos firmes cada pocos metros hasta alcanzar una longitud que puede rondar los 40 metros. El acabado final se realiza con grandes tijeras, recortando la paja sobrante para lograr una estructura uniforme y segura para quienes la portarán a hombros.

Vecinos de Castro Caldelas trabajan cada tarde noche confeccionando el Gran Fachón que iluminará la procesión.

De forma paralela, otro grupo se encarga de confeccionar con paja trenzada la figura de San Sebastián, que también formará parte de la procesión antes de ser consumida por el fuego en la gran hoguera final.

Fuego: símbolo y celebración

Tras recorrer las calles del casco histórico, los restos del Gran Fachón y de los fachós individuales se depositarán en una ‘gran cacharela’, donde también se quemará la figura de San Sebastián. Con ello dará comienzo la parte más festiva y gastronómica de la jornada.

La paja cultivada durante el año se transforma en fachós listos para la gran procesión.

Los asistentes podrán disfrutar de productos caldelaos para degustar mientras se acercan al calor de la gigante hoguera. No faltarán en la fiesta tal y como señala la alcaldesa Sara Inés Vega: “os chourizos feitos en Caldelas e curados con fume de carballo, bo pan de Caldelas, viño da D.O. Ribeira Sacra subzona de Castro Caldelas e unha monumental Queimada. E a bica manteigada que poden saborear polos bares da vila”. Todo ello estará acompañado por música tradicional, charangas, los tradicionales vivas a San Sebastián y el ambiente de celebración que caracteriza a esta cita.

La alcaldesa, Sara Inés Vega, destaca que se trata de una fiesta que mantiene intacto su espíritu colectivo y su arraigo popular. “É unha festa feita polo pobo e para o pobo, na que o lume é o gran protagonista”, señala, invitando a vecinos y visitantes a participar de una celebración que trasciende lo festivo.

Una fiesta con proyección

La Festa dos Fachós atrae cada año a personas llegadas de toda Galicia y de distintos puntos de España, convirtiéndose en un referente cultural y patrimonial. La alcaldesa recuerda que se trata, además, de una de las celebraciones documentadas más antiguas de Galicia, con referencias que sitúan su origen en 1751, cuando una peste asolaba la comarca y los vecinos salieron en procesión al anochecer portando fachós de paja como única fuente de luz.

Hoy, siglos después, Castro Caldelas mantiene viva esta tradición única, una de las pocas en las que el fuego es objeto de veneración, reforzando su identidad y su vínculo con el pasado.

La cita está marcada un año más: lunes 19 de enero, al caer la tarde. Castro Caldelas volverá a arder simbólicamente para celebrar su historia, su cultura y el orgullo de una tradición que sigue pasando de generación en generación.

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