Democracia y justicia en el homenaje a 90 víctimas del franquismo en Celanova

LOS 90 DE SAN BREIXO

Este domingo se inauguró, en presencia de sus familiares, el memorial que recuerda para siempre a 90 víctimas de la represión franquista en Celanova, encarcelados en el Monasterio y enterrados en el camposanto de la villa entre 1936 y 1943

Una bandera republicana cubrió la sepultura vacía sobre la fosa común exhumada en 2022, y en la que se hallaron siete de las víctimas, fusiladas en 1939.
Una bandera republicana cubrió la sepultura vacía sobre la fosa común exhumada en 2022, y en la que se hallaron siete de las víctimas, fusiladas en 1939. | Marcos Atrio.

El cementerio de San Breixo de Celanova fue escenario este domingo de un multitudinario y sentido homenaje a 90 víctimas del franquismo que murieron en la villa, con un memorial erigido sobre la fosa común exhumada a finales de 2022 en la que se hallaron los cuerpos de siete de los fusilados.

En el monumento, obra del artista Baldomero Moreiras, están inscritos para la posteridad los nombres de “Los 90 de San Breixo”.

Estos hombres, 43 asturianos y otros de distintos lugares del Estado, fueron trasladados forzosamente a la villa celanovesa por razones políticas. Allí fueron asesinados o murieron a causa de las condiciones que padecieron en la Prisión Central de Celanova, que entre 1936 y 1943 convirtió el Monasterio de San Salvador en un centro de confinamiento de la represión franquista para miles de presos republicanos.

Los familiares de estos represaliados fueron los auténticos protagonistas, y los herederos andaluces, asturianos, extremeños, gallegos, leoneses y madrileños desplazados este domingo tomaron la palabra.

En un ejercicio de tardía, pero merecida memoria colectiva, leyeron cartas, contaron recuerdos y narraron la vida de quienes siguieron padeciendo la represión tras la ejecución de sus padres, abuelos o bisabuelos.

El memorial, obra de Baldomero Moreiras, con los nombres de las 90 víctimas.
El memorial, obra de Baldomero Moreiras, con los nombres de las 90 víctimas. | Marcos Atrio

Asimismo agradecieron el homenaje póstumo, poder saber por fin el paradero de sus parientes y disponer de un lugar donde visitarlos.

Además, en solidaridad con las miles de víctimas cuyos cuerpos quedan aún por desenterrar, los familiares pidieron a las autoridades presentes que continúen los planes cuatrianuales de exhumaciones, así como con la aplicación y cumplimiento de la Ley de Memoria Democrática.

De igual manera, el Comité de Memoria Histórica da Comarca de Celanova anunció que esta semana solicitará al Estado en un escrito, firmado por las familias, la declaración del cementerio parroquial como Lugar de Memoria.

Acto institucional

Por la mañana, un abarrotado Refectorio del claustro barroco acogió el acto oficial, con representantes del Gobierno, Xunta, Junta de Asturias, USC, Concello y Comité, y en el que se proyectó un documental sobre la exhumación.

Antonio Puga, alcalde de Celanova, recordó lo vivido “entre las paredes y el suelo que ahora pisamos”, y elogió a las "gentes humildes" del pueblo celanovés, que “frente a la barbarie, se enfrentaron a ‘aquela longa noite de pedra’, los años más tristes de su historia”.

El Fiscal General del Estado, Álvaro García Ortiz, definió en gallego lo vivido este domingo como una “lembranza do noso pasado, pretérito imperfecto, un pasado incómodo”, a través de un acto de “recoñecemento e dignidade democrática”.

Ovidio Zapico, consejero de Ordenación del Territorio, Urbanismo, Vivienda y Derechos Ciudadanos del Principado, afirmó que “tenemos una deuda histórica con las víctimas y familiares del franquismo”, y que se había “tardado mucho para las familias, que soportaron dudas, reproches y silencios durante años”.

Sobre las víctimas, añadió que “quisieron borrar sus nombres en la noche de la historia, pensaban que enterraban sus cuerpos, pero eran unas semillas que germinan hoy, en busca de la verdad, en una sociedad que no olvida su historia”.

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