La base aérea Verín-Oímbra, un desafío para futuros ingenieros aeronáuticos
COMPETICIÓN ESCOLAR
El aeródromo acogerá la sede de la final estatal de creación de satélites escolares, que ampara la Agencia Espacial Europea
La recientemente estrenada base aérea de lucha contra incendios de la comarca, situada en terrenos de los concellos de Oímbra y de Verín, acogerá el 13 y el 14 de mayo del próximo año la final nacional del conocido como “Desafío CanSat 2025”, una competición escolar de lanzamiento de satélites que promueve la Agencia Espacial Europea (ESA) en todo el continente.
Esta iniciativa desafía a estudiantes de secundaria de toda Europa a construir y lanzar un minisatélite, del tamaño de una lata de refresco, que los alumnos desarrollan en el marco de un proyecto educativo en sus respectivos centros escolares.
Este año participaron en la final gallega un total de tres centros de la provincia: los ourensanos IES O Couto y CPR Maristas Santa María, y el CPI Laureano Prieto de A Gudiña
Los ganadores de cada una de las competiciones autonómicas de CanSat se verán las caras en primavera en la final estatal en Monterrei, donde se realizarán lanzamientos con cohetes de combustible sólido a 1 kilómetro de altura. El ganador de esta fase nacional podrá participar en la final del evento a nivel europeo.
Con la celebración de la final nacional en Ourense, es de esperar que más centros de Ourense y de las comarcas limítrofes se animen a participar en la competición autonómica, cuya sede aún no ha sido revelada, con el objetivo de poner a prueba sus minisatélites en el aeródromo Verín-Oímbra.
Un satélite en una lata
CanSat (voz inglesa fruto de combinar las palabras “lata” y “satélite”) es un tipo de simulación satelital integrada dentro de una lata de refresco. El desafío para el alumnado consiste en introducir en un espacio reducido los principales elementos de un satélite real, como la alimentación eléctrica, los sensores y el sistema de comunicacións.
A continuación, se lanza el CanSat o se deja caer desde una plataforma mediante un dron, un globo cautivo, un cohete o cualquier otro método. El experimento científico consiste en lograr un aterrizaje sin daños y el análisis de los datos durante el descenso.
La elección de la base aérea ouresana tuvo lugar la semana pasada en Granada, entre representantes de 15 comunidades autónomas.
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