A tiros contra las velutinas

Tras el trampeo de la avispa asiática (Vespa velutina) en primavera, clave para eliminar el mayor número de reinas y, por consiguiente, de nidos, al llegar el verano toca atacar directamente los restantes de distintas maneras, incluso con escopetas de balines.

El experto en plagas Luis Juan Dameá posa con su carabina de aire comprimido con la que dispara contra los nidos.
El experto en plagas Luis Juan Dameá posa con su carabina de aire comprimido con la que dispara contra los nidos. | C.LM.

Una mañana más, Luis Juan Dameá, responsable de la empresa DDDverin-Control de plagas, dedicada a elaborar planes de desinsectación, desinfectación y desratización, recibe un aviso por presencia de un nido de velutinas alojado en la fachada de una vivienda unifamiliar de la rúa Travesía de Verín, en el entorno de Fontenova.

El experto se encuentra una escena habitual en la comarca por estas fechas: el nido, incrustado en un alero de la planta superior de la casa, es ya de un tamaño bastante superior al de una pelota de tenis. Esto es una señal inequívoca de que su ubicación es idónea para las avispas, y de que del nido primario, provisional o embrionario, construido por la reina fundadora, se ha pasado ya a uno definitivo o secundario.

Luis Juan suele aplicar el mismo procedimiento cuando los nidos son inalcanzables, como en este caso o en los que se forman en la copa de un árbol: disparar contra ellos. Valiéndose de una carabina de aire provista con mira telescópica, con cada disparo introduce en el nido balines impregnados previamente con una mezcla propia de sustancias, “moi potentes, mellor cos praguicidas”, asegura.

Luis Juan Dameá dispara balines con veneno contra un nido de velutinas, en Verín.
Luis Juan Dameá dispara balines con veneno contra un nido de velutinas, en Verín. | C.LM.

En total, efectúa unos 10 disparos. No importa que los proyectiles traspasen el nido, ya que el producto venenoso se aloja igualmente dentro, provocando la muerte de las avipas “nun prazo de 5 minutos”. Al fallecer las obreras ya no es necesario ni siquiera la retirada del nido, ya que una vez desactivado, se deshace progresivamente: “É coma unha casa, vaise desfacendo coa chuvia, aire ou xeadas, e non se pode volver usar”, apunta Luis Juan.

Fase de expansión

Pese a la intensa campaña de trampeo llevada a cabo en la comarca en primavera, en la que se atraparon más de 10.000 reinas fundadoras de esta especie invasora gracias al trabajo de Luis Juan para la Mancomunidad y al esfuerzo colectivo de vecinos de los ocho concellos, en verano las velutinas entran en una fase de expansión. En los nidos secundarios, que empiezan a proliferar a partir de agosto y hasta el otoño, trabajan las obreras de la colonia establecida en los primarios. En sus últimas etapas constructivas pueden contener miles de avispas y alcanzar entre 70 y 90 cm de altura y 40 y 70 cm de diámetro.

En ocasiones, la escopeta de balines no es la opción más segura, sobre todo al operar en viviendas habitadas, por lo que Luis Juan se sirve de una pértiga extensible hasta 8 metros, cuya punta introduce en el nido a eliminar tras rociarla con la misma sustancia: “Adáptome dependendo do sitio. Os produtos que emprego están autorizados, degrádanse rapidamente e non constitúen un perigo”, apunta. Preguntado por los lugares más extraños en los que se ha encontrado nidos, Luis Juan afirma que “poden estar en calquera sitio, dende unha caseta dun parque infantil, un campanario ou debaixo dunhas cadeiras cubertas dunha casa”.

Creador de contenido

Luis Juan compagina su labor contra las plagas desde hace 20 años con una activa presencia en Facebook (verin.controlplagas), donde tiene cerca de 4.000 seguidores y comparte a diario fotos y vídeos de sus actividades por la comarca. Gracias a esta difusión, “a xente aprende a distinguir os niños de velutinas, e desa forma avisa antes”.

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