“En Verín gastei 119 euros pero en Chaves serían preto de 170”

Los desplazamientos entre Chaves y Verín han sido frecuentes a lo largo de las diferentes épocas. Actualmente, en tiempo de inflación alimentaria, los supermercados dan buena fe de ello

Vecinos portugueses cargan su coche tras realizar unas compras en Chaves. ÓSCAR PINAL
Vecinos portugueses cargan su coche tras realizar unas compras en Chaves. ÓSCAR PINAL

A las 12,00 horas de un martes aún había bastante movimiento en un supermercado de Verín. Compras pequeñas pero también algunos carros llenos hasta arriba. Dentro del establecimiento varios portugueses, algunos estrenándose.

Mientras, en Chaves a las 12,30 horas -13,30 horas en España- el movimiento no era mucho. La hora de comer se acercaba y las compras rápidas eran la tónica general en uno de los supermercados más baratos de la ciudad. Aunque alguno aprovechó las horas menos frecuentadas para llenar sus carros. Elisabet Gonsalves, vecina de Chaves, era una de esas clientas que aprovechó para hacer una compra grande: “Merco sempre aquí, a Verín non adoito a ir porque non me cadra ben, aínda que sexa máis barato se non teño que ir a nada non compensa gastar en desprazamentos”, afirma, confesando que “non comparo prezos, veño aquí e xa”.

Y aunque la afluencia de habitantes del país vecino no era mucha en ninguna de las localidades, los desplazamientos de Chaves a Verín, o viceversa, son frecuentes y prácticamente diarios, aunque con mayor afluencia miércoles y sábados.

“Aquí eses días si se nota que veñen moitos portugueses”, confesaba Beatriz Ramos a la salida de un supermercado verinés. Ella, con un carrito con “catro cousas” en el que se dejó 50 euros, iba acompañada de Pilar Picos, quien portaba un carro hasta arriba de alimentos y productos variados: “Deixei 112 euros en cousas que non te penses que van durar moito, subiu moito todo e aquí nótase sobre todo nos produtos básicos”, señala Picos, quien admite que nunca va a Chaves porque considera que “ó final acaba sendo o mesmo gasto ao sumarlle o desprazamento”.

En lo que todos coinciden es que los precios subieron en España y Portugal, por lo que muchos miran el bolsillo y tratan de ahorrar. Es el caso de la portuguesa Daniela Teixeira, quien el sábado pasado se acercó a Verín para hacer una compra grande. “En Verín gastei 119 euros, pero en Chaves sería un gasto de 170 euros, é moita a diferenza”, apunta, convencida de que “o desprazamento si que merece a pena, a pesar de que moitos pensen que non”. Daniela compró varias unidades de champús, productos de limpieza y de higiene, “porque son cousas que duran e nas que aforras moito indo a Verín”. Esta vecina de Chaves confesó que “a min compénsame porque polo meu traballo teño que ir moito a Verín e a Xinzo, polo que aproveito esas viaxes para parar no supermercado”.

FECES DE ABAIXO

Mientras unos tienen estudiado el mercado, otros aseguran que nunca se han desplazado al otro lado de la Raia para hacer la compra: “Non fomos nunca porque non cadrou. Aquí subiron os prezos, así que igual era interesante ir e comparar”, señaló Liliana Sobreira mientras salía de un supermercado flaviense con variados productos.

Y es que entre las localidades de Verín y Chaves se encuentra Feces de Abaixo (del concello verinés), núcleo poblacional que se hizo de oro en la época dorada de la frontera. Ahora, con ya pocos negocios de alimentación en pie, sigue siendo parada obligatoria para esos portugueses que cruzan la frontera y donde “as compras son mellores, é todo máis accesible”, concluye Ana Fernandes, sobre este lugar especial.

Contenido patrocinado

stats