El campo en Ourense se vacía: las afiliaciones de ganaderos y agricultores tocan fondo

TRABAJADORES EN EL SECTOR PRIMARIO

En los últimos quince años, la provincia de Ourense ha perdido casi 1.500 trabajadores en agricultura y ganadería

Publicado: 08 ene 2026 - 05:40 Actualizado: 08 ene 2026 - 11:54

Explotación agrícola en Ourense.
Explotación agrícola en Ourense.

Los registros de la Seguridad Social en la provincia de Ourense confirman el retroceso continuado del sector primario durante los últimos años. Según los datos actualizados al cierre de 2025, el número de afiliados en agricultura y ganadería en la provincia se sitúa en 3.740 personas. Esta cifra supone el mínimo de la serie histórica y consolida una tendencia a la baja que ha reducido el tamaño del sector en casi una tercera parte desde el inicio de la década pasada.

Si se comparan los datos actuales con los de 2010, cuando el sector contaba con 5.202 trabajadores, la provincia ha perdido un total de 1.462 afiliados en actividades agroganaderas. Esto se traduce en una caída acumulada del 28,1% en quince años. La evolución muestra dos fases diferenciadas: un descenso pronunciado entre 2010 y 2015, cuando se bajó de la barrera de los 4.200 empleos; una etapa de relativa estabilidad hasta 2021 (con un ligero repunte puntual en 2020, coincidiendo con la pandemia, llegando a 4.053); y una nueva caída paulatina desde 2022 hasta la actualidad, perdiendo otros 21 efectivos en el último año.

Brecha

La pérdida de peso del sector primario se hace más evidente al contrastar sus cifras con las de los otros grandes sectores productivos de la provincia. Los datos de finales de 2025 señalan que el sector servicios aglutina a 78.877 afiliados, una cifra muy superior a la del campo. De hecho, por cada persona que trabaja hoy en el campo en Ourense, hay 21 personas trabajando en el sector servicios.

Por su parte, el sector de la industria mantiene 15.623 afiliados. Aunque está lejos de las cifras de servicios, el volumen de empleo industrial es cuatro veces superior al generado por el sector primario.

Peso en el mercado laboral

El análisis del total de afiliaciones permite dimensionar la aportación real del campo a la economía ourensana. Sumando los datos del régimen general (83.643) y del régimen especial de autónomos (22.172), la provincia cuenta con un total de 105.815 afiliados.

En este contexto global, los 3.740 trabajadores de la agricultura y ganadería representan únicamente el 3,5% de la fuerza laboral total de la provincia. Mientras el grueso de los trabajadores se concentra en el régimen general, el sector primario continúa perdiendo efectivos año tras año, quedando con una representación minoritaria en la estructura económica de Ourense. La tendencia de los últimos tres ejercicios, que han pasado de 3.899 afiliados en 2022 a los actuales 3.740, indica que la sangría en el sector está lejos de frenarse.

Hace quince años, el sector primario representaba prácticamente el 5% de todo el empleo de la provincia (5.202 de un total de 104.656 afiliados). Este retroceso del campo contrasta con la “terciarización” imparable de Ourense: mientras la agricultura y la ganadería perdían influencia, el sector servicios ha pasado de los 68.632 empleados de 2010 a los actuales 78.877, ganando más de 10.000 trabajadores y absorbiendo el peso que han perdido tanto el rural como la industria.

Solo el 7,7% del suelo de la provincia mantiene cultivos activos

La radiografía física del campo ourensano también da muestra de la crisis del sector, y es que en los últimos años la provincia se ha convertido en una inmensa masa forestal con cada vez menos parcelas de actividad agrícola. Según los últimos datos de la Consellería do Medio Rural, de las 727.480 hectáreas que conforman Ourense, 473.470 son superficie forestal. Por cada hectárea arada en la provincia, hay ya ocho hectáreas de monte.

El monte ya supone el 65% del territorio provincial. Esta presión reduce la superficie real de cultivo a unas testimoniales 56.513 hectáreas -el 7% del territorio-, el porcentaje bajo de toda Galicia y muy lejos de las 140.000 hectáreas que mantiene Lugo o las 130.000 de A Coruña.

Lo poco que se cultiva en Ourense dibuja un perfil productivo único. Esta singularidad condiciona el mercado laboral: mientras el norte gallego sostiene el empleo gracias a la ganadería intensiva de leche -que exige grandes extensiones de cultivos forrajeros (el 90% de sus tierras)-, Ourense apenas destina el 16% de las tierras a alimentar ganado. Aquí el campo funciona con otra lógica, resistiendo como el “granero” gallego, ya que el 50,5% de los cultivos herbáceos de la provincia son cereales de grano.

A esto se suma su liderazgo en la patata, sector al que dedica 6.187 hectáreas, una proporción diez veces superior a la de A Coruña. La otra gran producción ourensana son los cultivos leñosos (24.498 hectáreas), sostenidos por el viñedo y el castaño. Por otro lado, de la inmensa superficie forestal, casi 95.000 hectáreas son matorral improductivo que no genera riqueza

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