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AG-53
Cientos de conductores que querían circular ayer miércoles por la autovía de Santiago se vieron atrapados, por sorpresa, en un monumental caos de tráfico. El motivo fue un corte total de la calzada por obras de asfaltado en el tramo de la AG-53 dirección a la capital gallega y también hacia Ourense entre el acceso desde la A-52 (km 87) y el enlace a Carballiño (km 79). Fueron 8 kilómetros de corte que obligaron a dar un rodeo histórico a los conductores. El problema, que la información se hizo con paneles informativos físicos en plena calzada, que desorientaban todavía más a muchos viajeros.
La decisión fue comunicada por la Xunta con escasa antelación -el martes-, lo que provocó el colapso, retrasos y una notable desinformación. La alternativa propuesta se convirtió en una auténtica odisea para los conductores: la obligación desviarse a la carretera nacional N-541 y atravesar por una vía lenta y concurrida los núcleos de Punxín y Maside hasta poder reincorporarse a la autovía.
La Xunta justificó el adelanto del corte que se mantendrá hasta mañana viernes a las 20,00 horas en el “buen ritmo” de los trabajos y la previsión de lluvias para la próxima semana. Sin embargo, la comunicación falló estrepitosamente, generando un enorme malestar entre los miles de afectados que usan esta arteria principal para moverse entre Ourense, Carballiño y Santiago.
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