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Reportaje
Un año después del inicio de la pandemia, el recuerdo de aquellos días sigue intacto en los primeros contagiados. La senadora del PP Carmen Leyte fue una de ellas: su positivo llegó días antes de la declaración del estado de alarma. "En aquel momento tenía mucha preocupación, aunque no tenía síntomas, solo cansancio. Pero yo había contagiado a mi marido, siempre te pesa eso, y no sabíamos cómo evolucionaríamos, se sabía muy poco de la enfermedad", apunta Leyte, médica de profesión.
Poco después de la PCR positiva, empezó el dolor de cabeza. "Además, el cansancio fue en aumento, me fatigaba hasta subir las escaleras. Perdí el gusto y el olfato cuando todavía no se sabía que era un síntoma de la enfermedad", explica. Lo peor llegó con el traslado al hospital de su marido, el médico Armando González. "Lo ingresaron porque evolucionaba mal, y ahí me quedé sola en casa, el gato y yo. Eso supuso un palo muy grande, lo ves marchar y no sabes qué va a pasar", recuerda. Esos días, eran sus amigos los que le llevaban la comida a casa, para que no le faltase de nada. "Lo dejaban frente al portón y luego, ellos desde el coche y yo desde la finca, hablábamos un poco. Yo tenía en mente todo el rato la película de Ben-Hur, los contagiados éramos como los leprosos", apunta.
Finalmente, tanto ella como su marido superaron la enfermedad y no arrastran secuelas. "Hay gente que, desgraciadamente, todavía las sigue padeciendo, meses después de recibir el alta. No es fácil", señala.
Un año después de aquello, Leyte hace balance sobre la pandemia y sobre el efecto que ha tenido en todos. "Nos han cambiado los hábitos a todos, a los que lo hemos padecido y a los que no. Mucha gente ha perdido la vida, y la sigue perdiendo, por la enfermedad", comenta.
Ahora, la senadora del PP defiende la necesidad de mantener la prudencia, pero también la importancia de ser optimistas con la campaña de vacunación. "Es verdad que vacunarse no quiere decir que no haya un mínimo riesgo, pero empezamos a ver los efectos. Los contagios en las residencias han disminuido muchísimo, empezamos a ver la luz. Podremos recuperar nuestra vida habitual y también la economía, otro tema muy importante", apunta.
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