Clausuran el edificio incendiado en el casco histórico de Ourense por daños estructurales

INVESTIGACIÓN POLICIAL

El edificio incendiado en la calle García Mosquera de Ourense el pasado sábado fue precintado por los daños estructurales que presenta. El dueño del primer piso descarta alquilarlo en precario de nuevo, tal como hizo los últimos cinco años

M. Sánchez
Publicado: 28 oct 2024 - 06:30 Actualizado: 28 oct 2024 - 08:15
El edificio número 7 de García Mosquera está precintado.
El edificio número 7 de García Mosquera está precintado.

El domingo amaneció con olor a humo en la calle García Mosquera de la ciudad, en el casco antiguo de la ciudad. El inmueble número 7, de tres plantas, permanecía precintado por la Policía Local, tras el virulento fuego que se declaró a las 13.44 horas del sábado y que se prolongó por espacio de cinco horas, con dos focos importantes, en el portal y la parte superior. Los vecinos siguen preocupados ya que sospechan que fue “un ajuste de cuentas” con alguna de las personas que solían frecuentar el primer piso.

El propietario de ese inmueble, el único de los tres que estaba alquilado, con un contrato en precario, está pendiente de la evaluación de los daños, aunque descarta que el arrendatario, el abogado Antonio D.L., vuelva a vivir allí (dejó que viviera allí desde hacía poco más de un lustro por motivos solidarios).

El dueño del primer piso descarta alquilarlo en precario de nuevo, tal como hizo los últimos cinco años

La peor parte se la llevó el portal, la escalera de madera y el tejado del tercer piso, que estaba en desuso, al igual que el segundo, porque no reunían condiciones de habitabilidad, según aseguró la dueña a este diario (el edificio pertenece a dos propietarios distintos).

El edificio número 7 de García Mosquera está precintado (Foto: H.D.)
El edificio número 7 de García Mosquera está precintado (Foto: H.D.)

Aunque nadie lo admite oficialmente, los investigadores creen que fue intencionado. El portal comenzó a arder rápidamente, lo que impidió a los tres moradores del primer piso (el arrendatario no estaba en ese momento) salir por la puerta principal. Tuvieron que hacerlo por la escalera colocada en la fachada exterior. “Las llamas y el abundante humo convirtieron el lugar en una auténtica ratonera para las personas que estaban en el interior del primer piso, tres indigentes conocidos del barrio”, asegura un agente policial que estuvo en el lugar. La madera de la escalera y hasta los electrodomésticos apilados en el portal y el descansillo de la primera planta aceleraron la combustión. Los bomberos tardaron cinco horas en extinguir el fuego. Los técnicos del Concello deberán también revisar la estructura del inmueble por si existiese peligro de derribo. Los moradores del número 9 también sufrieron desperfectos en los cristales de las cocinas.

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