GUERRA POLÍTICA LOCAL
Taboadela y Barbadás chocan tras un obradoiro frustrado
Coronavirus
Hace tiempo que los hosteleros trabajan sin mirar el calendario. Entre repuntes, desescaladas y medidas, los planes para el futuro se ven como misión imposible: "Imos a salto de mata, a verdade é que non sabería que dicirche sobre como estaremos a longo prazo", lamenta la vicepresidenta de la asociación Véxote nos Viños, Tatiana González. Otros hosteleros aventuran cambios profundos tras la pandemia y nuevos retos para el sector.
"Cambiará a maneira de atender ao cliente e de relacionarse dentro do bar; os hábitos latinos -que temos tan enraizados en España- van verse afectados", aventura el presidente de la Asociación de Hosteleros de Verín, Francisco Pérez. Detrás de la barra, las incógnitas y las predicciones se acumulan: plantean que la mascarilla va a durar, que los límites de aforo persistirán y que las fiestas al aire libre podrían ser una solución provisional.
El presidente de la Asociación de Hosteleros de Xinzo de Limia, Alberto Rúa, comenta apenado que el horario al que los españoles estaban acostumbrados se acercará al del norte de Europa. "Eu vivín de mozo en Suíza, e alí as ceas son ás oito e o lecer nocturno pecha á unha… nada que ver co terraceo nocturno, que era unha gozada porque era onde faciamos caixa", dice, recordando fructíferas noches al aire libre que los clientes pasaban entre copa y copa hasta las tres o las cuatro de la madrugada..
"O principal reto, claro, é o económico", confirma González, y Pérez adelanta una predicción de color ceniciento: "No noso caso en particular creo que o saldo da pandemia será letal". El hostelero verinés añade que, bajo su punto de vista, "avecíñanse cambios importantes, e dependerá de cada un o poder adaptarse a eles".
Echando la mirada hacia el pasado, por otro lado, los hosteleros aún se muestran más descolocados. "Se me imaxinaba que pecharían os bares? En España? Crin que antes pecharía o Congreso, ou que viviriamos outra Guerra Civil!", exclama Alberto Rúa.
Por su parte, Francisco Pérez se muestra nostálgico de una realidad que -dice- va más allá de solo servir bebidas. "Cos bares abertos non facían falta psicólogos… ti viñas, discutías un intre e sacabas o que levabas dentro, a barra era unha terapia gratuíta!", comenta.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
GUERRA POLÍTICA LOCAL
Taboadela y Barbadás chocan tras un obradoiro frustrado
ROBOS DE COBRE
A la caza del “oro rojo” en Ourense
PUNTOS CRUCIALES
Imágenes aéreas | Un recorrido aún sobre plano
Lo último
AUMENTO DEL 8,1%
Un año con 7 heridos graves en 40 siniestros con patinete en Galicia
ORÁCULO DAS BURGAS
Horóscopo del día: domingo, 22 de marzo
BORRASCA THERESE
Ourense registra este domingo la temperatura máxima de España