La morosidad en el alquiler en Ourense llega a 4.200 euros de media

IMPAGOS EN EL ALQUILER

Los inquilinos morosos en Ourense acumulan siete mensualidades sin pagar para sumar esa cifra

Un ourensano observa los anuncios de viviendas en una inmobiliaria.
Un ourensano observa los anuncios de viviendas en una inmobiliaria. | Martiño Pinal

Durante el año 2025, los impagos en el mercado del alquiler en Ourense dejaron un agujero medio de 4.205,8 euros por caso. Al poner esta cifra en contexto con la renta media mensual -que ronda los 585,8 euros-, la estadística revela que los arrendatarios morosos acumulan de media más de siete meses de cuotas sin pagar. Lejos de estancarse, esta deuda ha experimentado un repunte interanual del 10,7%, un síntoma claro de cómo la constante escalada en el precio de la vivienda está asfixiando económicamente a los inquilinos hasta agotar por completo su solvencia.

Este nivel de deuda local es un fiel reflejo de la tendencia alcista que atraviesa el resto del país. A nivel nacional, la morosidad media en España escaló en 2025 hasta casi los 8.500 euros, protagonizando un salto histórico del 16,5% impulsado por unas rentas que están llevando al límite la capacidad de pago de los ciudadanos.

Si ampliamos el foco al resto de Galicia, Ourense se mantiene como la provincia con menor deuda acumulada. A Coruña lidera los impagos en la comunidad con 6.015,2 euros y un repunte del 16,8%, seguida de Pontevedra con 5.517,8 euros (+19,2%) y Lugo con 4.373,9 euros (+8,2%). No obstante, el escenario gallego queda muy lejos de las desorbitadas cifras que registran los grandes núcleos urbanos del país. En mercados tensionados como Barcelona, que encabeza el ranquin nacional, la deuda media se dispara hasta los 14.036,5 euros (+19,5%), mientras que en Madrid se sitúa en 10.420,4 euros (+18%).

Sin embargo, estas alarmantes estadísticas macroeconómicas contrastan fuertemente con la realidad a pie de calle de algunos profesionales del sector. Luis Gómez, gerente de la inmobiliaria Aracil, ofrece una perspectiva radicalmente distinta de la situación local. Aunque reconoce que en sus 45 años de trayectoria profesional lógicamente se han encontrado con casos de impago, el experto asegura con contundencia que, en este momento, no registran nada de morosidad en su cartera. Para Gómez, la ecuación es clara: “Si las cosas se hacen bien, no hay morosidad”.

El responsable de Aracil subraya que la clave para evitar esta espiral de deuda radica, precisamente, en aplicar una estricta gestión preventiva antes de firmar cualquier contrato. En este sentido, destaca el papel fundamental que juegan hoy en día los seguros. Según explica, la intervención de las aseguradoras, que aplican su propio filtro de viabilidad a los inquilinos, permite que la agencia no sufra tensiones ni tenga que lidiar con llamadas para reclamar rentas en el día a día.

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