Motoristas y peatones acaparan las víctimas de tráfico en Ourense

siniestralidad vial

La mitad de las diez víctimas mortales de este 2025 se concentran únicamente en dos meses

El accidente de moto ocurrido en la A-52, en Riós.
El accidente de moto ocurrido en la A-52, en Riós.

Las carreteras ourensanas contradijeron la tendencia nacional en cuanto a siniestralidad vial en verano cuyo balance fue dado a conocer ayer por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. En esta provincia hubo más fallecidos que en 2024 (cinco frente a tres). En total, a lo largo de julio y agosto cinco personas perdieron la vida, todas ellas consideradas víctimas vulnerables al tratarse de tres peatones -todos mayores de 70 años- y dos motoristas. Estos últimos hacían uso del casco, pero destaca la velocidad inadecuada en ambos casos, según determinó la Guardia Civil.

Tres de los fallecidos perecieron en vías interurbanas y dos en carreteras catalogadas como urbanas. El último, en el término municipal de Verín. Ocurrió el pasado 12 de agosto. Un hombre de 78 años fue arrollado en un paso de peatones en la avenida de Laza. Según las primeras averiguaciones, la furgoneta no respetó la prioridad de la víctima, quien murió después en el hospital.

Un día antes, el 11 de agosto, murió un motorista de 38 años en la OU-1011 a su paso por Oímbra. Entre las causas observadas en la salida de vía por la izquierda y choque con la bionda, se detectó velocidad inadecuada y una conducción distraída.

En agosto también perdió la vida, el día 4, un peatón de 87 años en la N-525, a su paso Allariz. Según los investigadores, cruzó de manera incorrecta y estaba desorientado. A finales de julio, el 26, en O Toxal (Porqueira, una monja de 82 años fue atropellada cuando la repartidora del pan dio marcha atrás de forma incorrecta.

La primera de las víctimas del verano fue un motorista de 53 años que chocó el seis de julio con un vehículo a gran velocidad y posteriormente con la valla metálica de la A-52, en Riós. La moto carecía de ITV desde 2022 y en la autopsia se detectó presencia de alcohol.

El verano ha sido la peor época del año en cuanto a siniestralidad vial ya que en solo dos meses se concentraron la mitad de las víctimas mortales (entre enero y junio murieron otras cinco personas, una de ellas -otro motorista- días después del percance (chocó lateralmente con un vehículo en un cambio de carril).

Más fallecidos en Galicia

En Galicia, en vías interurbanas, se registraron 450 siniestros con víctimas (fallecidos y heridos de distinta consideración). En ellos murieron 20 personas (siete en A Coruña, cinco en Lugo, tres en Ourense, y cinco en Pontevedra). El periodo con más muertos de los últimos cinco años. En 2021 perecieron 10; 16 en 2022; 14 en 2023 y 15 en 2024.

Y, en línea con Ourense, casi todos fueron considerados usuarios vulnerables (motoristas, fundamentalmente). En estos meses, hay que sumar 73 personas hospitalizadas (nueve en Ourense). La franja de edad con más fallecidos es entre los 35 y 54 años.

Entre los factores que más se repiten en los siniestros con víctimas, figuran la conducción distraída (31,82%); la velocidad inadecuada (22,70%) y no respetar la prioridad (13,63%), seguido de los giros incorrectos (9,09%).

3,7 personas perdieron la vida cada día en España en accidentes

Un total de 228 personas perecieron en las carreteras españolas en julio y agosto, 15 menos que en 2024, lo que supone un descenso del 6%. Otras 949 resultaron heridas graves en un contexto de aumento de la movilidad en el que los desplazamientos de largo recorrido aumentaron un 2,77%, superando los 100 millones de movimientos.

“La reducción de la mortalidad vial en un periodo en el que se registra un récord absoluto de viajes por carretera es un dato esperanzador”, destacó el ministro Marlaska en la presentación del balance, aunque matizó que, en materia de seguridad vial, nunca hay que “bajar la guardia, ya que durante los dos pasados meses 3,7 personas perdieron la vida cada día en las carreteras españolas.

En autopistas y autovías se registraron 55 fallecidos, nueve menos que en 2024, mientras que en carreteras convencionales fallecieron 173 personas, seis menos que el año anterior. Los usuarios vulnerables sumaron 101 fallecidos frente a los 117 del verano pasado. Entre ellos, perdieron la vida 20 peatones (4 menos), nueve ciclistas (7 menos) y 72 motoristas (4 menos). Representan el 44% de los fallecidos, frente al 48% en 2024.

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