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BACHES
Los baches que inundan la calzada de la N-120 están creando una auténtica escabechina en las ruedas. El ejemplo más claro de ello es lo que sucedió durante el Carnaval, cuando 42 conductores sufrieron daños en sus vehículos en apenas cuatro días. “En la zona de Quiroga hay un montón de baches y reventaron todos seguidos, al ser fin de semana no había dónde llevarlos y las grúas los derivaron aquí para que los ayudásemos. Se hizo lo que se pudo”, cuenta Víctor Ramos, encargado en Neumáticos Sobreira, ubicada en Vilamartín de Valdeorras.
Precisamente, los neumáticos son uno de los elementos de los vehículos que más sufren el efecto de los socavones. Ramos señala que incluso llegaron a terminar el stock de ruedas que cuentan con medidas poco frecuentes y en las que de por sí el almacenamiento es escaso, al no ser frecuente su uso. “Vinieron tres o cuatro coches y claro hay que cambiar los dos neumáticos, entonces sí que se agotaron”, relata.
“Es rara la semana que cuatro o cinco vehículos no vengan a parar aquí y si cuadra fin de semana, pues aún más”, añade. En su caso, ha visto en primera persona los estragos que causan los baches de la N-120 en los vehículos, que los obliga a detener la marcha. “El viernes cuando iba en el camión pasé por ahí (la zona de Quiroga) y vi a siete coches de un lado y a la vuelta otro dos”, señala. En cuanto a los deterioros que causan los socavones en los neumáticos, estos son severos. “Una vez que la cortas no vale para nada”, explica. Sobre si hay algún consejo para evitar que se dañen las ruedas, es tajante: “Escapar de los baches”.
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