Nuevo curso con nervios, abrazos y alumnas en el Seminario Menor de Ourense

12 ESTUDIANTES FEMENINAS

El Seminario Menor de Ourense estrena un nuevo capítulo en su historia con 12 alumnas. Casi treinta mil estudiantes desde Infantil a Bachillerato se incorporaron a las aulas

Las ocho primeras estudiantes de primero de Bachillerato del Seminario. (Foto: Sandra Iglesias)
Las ocho primeras estudiantes de primero de Bachillerato del Seminario. (Foto: Sandra Iglesias)

El Seminario Menor “La Inmaculada” abrió ayer el curso escolar dándole la bienvenida por primera vez en su historia a las primeras 12 alumnas que estudiarán en sus aulas. Se inicia así un nuevo capítulo en el centro educativo, el último de la ciudad exclusivamente masculino, que ahora apuesta por seguir profundizando en su proyecto educativo basado en el acompañamiento del alumno.

La decisión se anunciaba el pasado mes de enero en un acto donde el titular de la diócesis, Leonardo Lemos, explicaba que “nos preocupa muchísimo a la Iglesia y a la sociedad todas las tareas educativas, la formación de nuestros jóvenes y profesionales”, antes de anunciar que “el proyecto educativo que ofrece la Iglesia a través del Seminario Menor es una oferta para todos, no excluimos a las chicas”. Unas palabras que se hacían ayer realidad para una docena de estudiantes -ocho en primero de Bachillerato, una en 3º de ESO, dos en 2º de ESO y una más en primer año de Secundaria- que cursarán sus estudios en el centro, aunque por ahora no podrán hacerlo en régimen de internas.

“Para nosotros es un momento de ilusión, porque estuvimos cerca de dos años reflexionando”, explica el director del centro, Segundo Fernández. “Tratamos de buscar apoyo dentro de los miembros de la Iglesia que debían tomar esa decisión. Lo hemos conseguido y eso es ilusionante”, añade. El seminario organizó a sus nuevas estudiantes un pequeño acto de bienvenida antes de comenzar las clases.

Inercia masculina

Una de esas caras nuevas es Lourdes Pineda, que estrena los estudios de Bachillerato. “Nada más empezar nos hemos conocido las doce, y en clase estoy con cuatro compañeras”, relata la estudiante. “Aún se nota un poco en las clases la inercia masculina, porque ellos llevan más tiempo juntos”, añade. El aula, perteneciente al Bachillerato de Humanidades, la comparten con otros 13 alumnos.

Lourdes Pineda, estudiante de primero de Bachillerato (Foto: Sandra Iglesias).
Lourdes Pineda, estudiante de primero de Bachillerato (Foto: Sandra Iglesias).

Lourdes llega al Seminario procedente del Otero Pedrayo para volver a empezar el Bachillerato. “En el curso anterior, con el sistema educativo que tenían, te daban el temario y te dejaban a tu rollo”, relata. “Llevé el curso muy mal, no lo supe gestionar y no acabé pasando primero de Bachillerato. Me enteré de la oferta educativa que daban aquí en el Seminario, y su atención personalizada”, continúa la estudiante, quien se encontraba “nerviosa, porque creía que iba a ser un poco incómodo, pero todo ha ido bien”.

“Más que por ser pionera en el Seminario Menor, me preocupaba más por si iba a haber chicas, porque con los chicos, sobre todo a esta edad, es más difícil hacer amistad. El primer día sí he notado que éramos las primeras”, explica Pineda. “A la hora de comer, nos repartimos en grupos de seis, y a mí me ha tocado en una mesa solo de chicos. Me han tratado muy bien, y me he sentido bienvenida gracias en parte a ellos también”, asegura la joven.

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