El nuevo modelo judicial no frena en Ourense los casos pendientes, que tocan techo

JUSTICIA OURENSANA

Los asuntos pendientes en los juzgados de Ourense baten un nuevo récord con 18.499, lastrados principalmente por el atasco en la jurisdicción civil

Asuntos civiles apilados en el Tribunal de Instancia de Ourense.
Asuntos civiles apilados en el Tribunal de Instancia de Ourense. | Archivo

La nueva oficina judicial entró en funcionamiento el pasado 1 de enero en toda la provincia. Cambió el modelo organizativo, puso fin a los juzgados unipersonales y hasta modificó los nombres, ahora se llaman tribunales de instancia. Todo ello en busca de una mayor eficiencia y agilidad que no se ha reflejado en la pendencia.

Más bien todo lo contrario: en los seis primeros meses del año los asuntos pendientes han batido un nuevo récord al alcanzar los 18.499 casos, un 6,9% más que en el mismo periodo que el año anterior, sufriendo el mayor aumento de las cuatro provincias gallegas. Esta cifra supone un nuevo techo al superar el anterior registro más alto, que se produjo en el primer trimestre de 2025, con un total de 18.383 expedientes.

Desde entonces, los casos pendientes bajaron hasta conseguir el hito de bajar de la barrera de 17.000 (16.972) al finalizar el 2025. Solo fue un espejismo, con el comienzo de año y el nuevo modelo organizativo se han vuelto a disparar hasta alcanzar a finales de junio una cifra nunca antes vista en las estadísticas de pendencia de la provincia.

Así lo muestran las cifras proporcionadas por el Consejo General del Poder Judicial. Respecto al mismo periodo del año anterior, la tasa de congestión ha aumentado un 15,1% mientras que la resolución ha caído un 18,5%, aunque es muy desigual entre las distintas secciones.

Un embudo

El atasco judicial funciona, en realidad, como un embudo, ya que su impacto varía significativamente según la jurisdicción. La situación más crítica se concentra, una vez más, en la vía civil, que soporta la mayor parte de trabajo, con 10.949 casos pendientes, y lastra los asuntos sin resolver en los tribunales de instancia.

El volumen de demandas que ingresan a los tribunales no deja de crecer, impulsado por reclamaciones de deudas, litigios bancarios por gastos hipotecarios, impagos de cuotas, conflictos de custodia entre exparejas y disputas en el reparto de herencias. Esta saturación se agrava aún más en una provincia donde los tradicionales pleitos por lindes continúan a la orden del día.

Sin embargo, esta jurisdicción es incapaz de absorber tal volumen de trabajo entre reivindicaciones de los sindicatos, que reclaman refuerzos que otorguen por lo menos un pequeño respiro a los trabajadores. En este sentido, el Gobierno aprobó un refuerzo permanente en esta sección, lo que permitirá aumentar de seis a siete el número de magistrados. Sin embargo, esta medida no se hará efectiva hasta el 1 de junio de 2027.

Esta saturación repercute también en la ejecución de sentencias civiles -16.810 pendientes-, es decir, hacer efectiva la decisión del juez. Esto incide en cuestiones como cobros de deudas o ejecutar embargos. El cuello de botella es significativo: se registraron 957 y solo se resolvieron 436, menos de la mitad.

Resto de jurisdicciones

La situación no ha variado prácticamente en las jurisdicciones Contencioso-Administrativo, Social y Penal. En esta última, se resolvieron 3.668 casos en el segundo trimestre del año, destacando los dos penales de la ciudad, que fueron capaces de absorber eficazmente la carga de trabajo al conseguir resolver más asuntos (295) de los que ingresaron (278).

Sin embargo, la introducción de las audiencias preliminares -una vista previa al juicio en las que las partes pueden llegar a un acuerdo- parece que apenas ha tenido una influencia significativa en los asuntos resueltos.

La sección penal ha destacado también por su capacidad para ejecutar las sentencias. Pese a que todavía tiene 2.180 pendientes, en el segundo trimestre del año resolvió 741 mientras que registró 616.

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