La oposición anuncia iniciativas ante el cierre del Centro da Muller de la ciudad

RECORTES EN LA CIUDAD

PP y BNG preparan sendas mociones y los nacionalistas, como los socialistas, llevarán la "grave situación" al Parlamento

El gobierno local de Gonzalo Pérez Jácome sigue con los recortes en el área social y ha decidido cerrar para siempre el edificio del Centro de Información á Muller (CIMM) de O Couto, en el que se presta asesoramiento a mujeres víctimas de violencia de género o en riesgo de exclusión social. Trasladará este servicio a pleno centro de la ciudad, a la antigua sede de Comercio en la praza de San Martiño, en la que las víctimas compartirán edificio con usuarios y trabajadores de otros servicios, saltando por los aires el principio de intimidad y confidencialidad. 

Actualmente, el servicio estaba en la rúa do Ensino en el edificio de la antigua Radio ECCA cedido por 30 años en 2011 por la Fundación Villanueva Lombardero al Concello para su rehabilitación y uso, pero 13 años después Jácome decide deshacerse de él. El motivo es que se niega a invertir 200.000 euros en obras necesarias para acabar con el alto nivel de radón en el inmueble. 

Con esa excusa, el gobierno local confirmó, a preguntas del BNG, que el servicio se traslada a la praza de San Martiño, en las dependencias donde hasta hace unas semanas estaba Comercio, en la segunda planta, y cuyos despachos estaban estos días precintados. Allí se trasladarán las cuatro trabajadoras. 

Luis Seara (BNG) preguntó por las soluciones que haría el Concello con el alto nivel del radón, y el Concello confirmó que nada. “O goberno local quere empregar este argumento como xustificación para trasladar os servizos que presta o CIMM e levalo á praza de San Martiño, edificio no que curiosamente tamén hai altos índices de radón”.

Desde el PP, Noelia Pérez lamentó la “falta de sensibilidade” con las usuarias del CIMM y afirmó que “ao alcalde non lle importan as mulleres”. Pérez incidió en que la atención que necesitan “non se pode tratar como se fosen  outros servizos administrativos” y subraya que las nuevas instalaciones “non son as idóneas”. El PP insiste en que las mujeres “non merecen este desprezo nin este ataque” y lamentan que este cambio suponga “un paso máis no desmantelamento dos servizos sociais”. 

Por su parte, desde el PSOE, Natalia González criticó el “desmantelamento” del CIMM, que califica como “unha auténtica aberración e afrenta política” en materia de igualdad y lucha contra la violencia de género. Tras preguntar los socialistas en junta de área, el gobierno local les confirmó que el traslado se hará “esta mesma semana” pese a la “falla de garantía de confidencialidade das novas instalacións”. 

Seara, por último, abunda en que el CIMM debe prestar servicio con “intimidade e confidencialidade para as vítimas nun entorno agradable e tranquilo”, y su traslado a una sede que se comparte con otros servicios y con un elevado movimiento de personas podría “darse o caso de que poidan coincidir vítima e agresor”.
El gobierno local de Gonzalo Pérez Jácome sigue con los recortes en el área social y ha decidido cerrar para siempre el edificio del Centro de Información á Muller (CIMM) de O Couto, en el que se presta asesoramiento a mujeres víctimas de violencia de género o en riesgo de exclusión social. Trasladará este servicio a pleno centro de la ciudad, a la antigua sede de Comercio en la praza de San Martiño, en la que las víctimas compartirán edificio con usuarios y trabajadores de otros servicios, saltando por los aires el principio de intimidad y confidencialidad. Actualmente, el servicio estaba en la rúa do Ensino en el edificio de la antigua Radio ECCA cedido por 30 años en 2011 por la Fundación Villanueva Lombardero al Concello para su rehabilitación y uso, pero 13 años después Jácome decide deshacerse de él. El motivo es que se niega a invertir 200.000 euros en obras necesarias para acabar con el alto nivel de radón en el inmueble. Con esa excusa, el gobierno local confirmó, a preguntas del BNG, que el servicio se traslada a la praza de San Martiño, en las dependencias donde hasta hace unas semanas estaba Comercio, en la segunda planta, y cuyos despachos estaban estos días precintados. Allí se trasladarán las cuatro trabajadoras. Luis Seara (BNG) preguntó por las soluciones que haría el Concello con el alto nivel del radón, y el Concello confirmó que nada. “O goberno local quere empregar este argumento como xustificación para trasladar os servizos que presta o CIMM e levalo á praza de San Martiño, edificio no que curiosamente tamén hai altos índices de radón”. Desde el PP, Noelia Pérez lamentó la “falta de sensibilidade” con las usuarias del CIMM y afirmó que “ao alcalde non lle importan as mulleres”. Pérez incidió en que la atención que necesitan “non se pode tratar como se fosen outros servizos administrativos” y subraya que las nuevas instalaciones “non son as idóneas”. El PP insiste en que las mujeres “non merecen este desprezo nin este ataque” y lamentan que este cambio suponga “un paso máis no desmantelamento dos servizos sociais”. Por su parte, desde el PSOE, Natalia González criticó el “desmantelamento” del CIMM, que califica como “unha auténtica aberración e afrenta política” en materia de igualdad y lucha contra la violencia de género. Tras preguntar los socialistas en junta de área, el gobierno local les confirmó que el traslado se hará “esta mesma semana” pese a la “falla de garantía de confidencialidade das novas instalacións”. Seara, por último, abunda en que el CIMM debe prestar servicio con “intimidade e confidencialidade para as vítimas nun entorno agradable e tranquilo”, y su traslado a una sede que se comparte con otros servicios y con un elevado movimiento de personas podría “darse o caso de que poidan coincidir vítima e agresor”.

Los tres grupos de la oposición en la ciudad, PP, PSOE y BNG, sacaron ayer la artillería, anunciaron mociones, y advierten de que llevarán a otras instituciones iniciativas para evitar que Jácome culmine su intención de clausurar el Centro de Información á Muller en O Couto y trasladarlo a la praza San Martiño, donde mujeres agredidas y en riesgo de exclusión social compartirían dependencias con otros usuarios.

El PP anunció una moción en la que insta al alcalde a hacer las obras en el CIMM -la excusa del Concello para cerrarlo es que tiene alto nivel de radón- o buscar un espacio similar. El CIMM llevaba 13 años en el mismo edificio, en el que el Concello había invertido 600.000 euros en reformas. “As mulleres merecen unha atención digna, onde poidan realizarse talleres e formación. A ubicación proposta non é a idónea, non hai espazo e non se preserva a intimidade e confidencialidade, en moitos casos de vítimas de violencia de xénero”. La popular Noelia Pérez advierte que “non imos permitir que se desprecen ás mulleres”.

El BNG también anunció una moción, al entender que “non estamos diante dun servizo municipal máis”. Los nacionalistas consideran la decisión “un paso atrás pois abandónase un edificio no que se garante a intimidade e a confidencialidade das mulleres vítimas de violencia machista”. Además, subrayan que los argumentos esgrimidos por Jácome, relativos al alto coste de eliminar el gas radón del edificio, son “unha escusa de mal pagador”. “Veñen de gastar máis de 300.000 euros na celebración do Entroido, un evento que se celebra durante cinco días, e agora choran por investir en saúde e seguridade preto de 200.000”, concluyen.

El PSOE pide un “frente común” con PP y BNG para evitar el cierre

El PSOE propuso, tras conocer las mociones de PP y BNG, una iniciativa conjunta para evitar el cierre inminente del CIMM. La socialista Natalia González manifestó que la situación es “de extrema gravidade” y requiere “un fronte político común” contra lo que considera “un atentado máis contra a igualdade e a loita contra a violencia de xénero perpetrado por un goberno irresponsable”. Avanzaron, como también hará el BNG, que exigirán a la Xunta que tome partido ante esta decisión.

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