Ourense es la provincia del norte más afectada por el cambio climático

La Estrategia contra la Desertificación del Gobierno la incluye entre las que tiene mayor riesgo de mudar a un clima más árido

Caudal del Miño en la ciudad, ayer. (MARTIÑO PINAL)
Caudal del Miño en la ciudad, ayer. (MARTIÑO PINAL)

Ourense es una de las provincias del norte de España con mayor incidencia del cambio climático y en la que el Gobierno central proyecta una progresiva aridificación y desertificación. Así lo recoge la Estrategia Nacional de Lucha contra la Desertificación, cuya aprobación está ultimando el Ministerio de Transición Ecológica, después de haberla sacado a información pública previamente. En este documento, se resalta que un 74% del territorio español está abocado a la desertización a causa del cambio climático, y Ourense está incluido en ese paquete.

En las últimas seis décadas, la aridez se ha disparado y ha provocado que la provincia se posicione ya más cerca de la España seca que de la España húmeda en la que está ahora. El Gobierno advierte en el borrador (pendiente de aprobación) de una desertificación que cambiará por completo el ecosistema ourensano. Así lo habían advertido ya otros organismos, como el Observatorio de Sostenibilidad, que hace dos años que alertó de que el paisaje ourensano se parecerá con los años más a Almería que a Asturias.

El incremento de la aridez que detalla este informe del Gobierno es un problema que comparte Ourense con buena parte del centro-este de la Península (Madrid, Castilla La Mancha y centro de Comunidad Valenciana), Extremadura y zonas montañosas de Andalucía, y de forma más dispersa, Navarra, centro y oeste de Aragón, Pirineo Oriental, Murcia, Alicante y sur de Almería. “En el resto de España se observa, de forma generalizada, una disminución de la aridez”, subraya este documento.

Según el escenario elaborado por el Gobierno, la zona más suroriental de la provincia -serra Segundeira (zona A Mezquita) y el macizo de Trevinca (zona A Veiga, Viana) - pasará del clima subhúmedo actual a formar parte de la zona semirárida, desligándose por completo del resto de Galicia, mientras que el resto de la provincia, salvo la parte más occidental (zona Avión, Beariz), saldrá del clima húmedo actual, que comparte con toda la franja atlántica y la costa norte, y será reclasificado como subhúmedo.

La evolución observada del índice de aridez a escala nacional entre los periodos 1961-1990 y 1991-2020 dispara el incremento de la aridez registrada en la provincia y, por tanto, lo coloca entre las más afectadas por el cambio climático. Este índice se elabora en base a temperaturas medias, precipitaciones y evaporación. Se habla de aridez cuando la vegetación no dispone de agua suficiente para mantenerse en su situación óptima, fruto de la ausencia de precipitaciones, convirtiéndose en una situación estructural de una región”, según los datos del Instituto Geográfico Nacional (IGN).

Hasta ahora, según el IGN, en España las zonas de mayor aridez se encuentran en el sureste de la península y en la parte oriental del archipiélago canario, pero los índices están cambiando y las proyecciones gubernamentales así lo recogen.

Claves: temperatura, lluvia, evaporación

El aumento de temperaturas, la evotranspiración -pérdida de humedad del subsuelo- y la caída de precipitaciones están detrás de esta progresiva aridización que recoge el Gobierno en el borrador de la Estrategia Nacional de Lucha contra la Desertificación. De hecho, sin ir más lejos este pasado mes de mayo la ciudad de Ourense registró su temperatura máxima histórica en un mes de mayo y, en cuanto a la ausencia de lluvias, actualmente se vive el año hidrológico (octubre-octubre) más seco de la historia en la provincia, según los datos de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil. Otro de los aspectos que avanzan la incidencia del cambio climático es el aumento de los días de verano año a año. Según un estudio de la Agencia Estatal de Meteorología, siguiendo la tendencia registrada desde que existen datos (1971), el inicio del verano en Ourense se adelanta 9,57 días cada 10 años, mientras que el final de la época estival se retrasa a un ritmo de 4,52 días en ese periodo, lo que dibuja un aumento de 14,09 jornadas veraniegas por década. El periodo estival se ha alargado mes y medio en los últimos 40 años.

Arranca el verano, que llegará a la provincia con agua y temperaturas suaves

El verano comenzará hoy, a las 11,13 horas, y durará 94 días, según informa el Observatorio Astronómico Nacional, y en Ourense lo hará con cielos nublados, lluvias intermitentes, y temperaturas bajas para esta época del año. El equinoccio está previsto para el 23 de septiembre. El solsticio de verano ocurre cuando el sol alcanza la máxima declinación (mínima en el solsticio de invierno desde el hemisferio norte), proyectando su luz sobre la máxima latitud geográfica en la Tierra.

Según las previsiones de Meteogalicia, Ourense empezará este verano bajo la influencia de las bajas presiones, con lo que no cambiará la actual inestabilidad atmosférica a corto plazo. Se mantiene el aire frío en capas altas y la presencia de lluvias, al menos hasta el sábado.

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