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COMPRAS PARA NAVIDAD
Ayer domingo la Plaza de Abastos abrió sus puertas de manera excepcional para ofrecer sus productos a aquellos compradores de última hora que quisieran hacerse con los productos necesarios para sus eventos navideños. Lo hizo -además- ofreciendo actividades culturales destinadas a los más pequeños como pintacaras, hinchables y diversos talleres, para que la experiencia de una mañana de compras se convirtiera en algo más especial para los niños.
Pero para quienes no pudo ser tan especial fue para esos padres que acudieron buscando pescado o marisco, ya que las pescaderías que ocupan gran parte de la plaza se vieron obligadas a mantener bajadas sus persianas y no abrir a la venta como tenían planeado en un primer momento. El sábado se vendió todo el producto que tenían para el fin de semana. Así lo afirma el gerente de la Plaza de Abastos, Alberto González: “A mí me avisaron ayer por la noche de que no tenían nada ya, que iban a tener que cerrar el domingo”. De hecho, la apertura dominical fue impulsada por una de estas pescaderías que no pudieron dar su servicio.
Según Esperanza, de Pescados Lola y Espe -también con las persianas bajadas-, fue “imposible abrir” porque el día anterior se habían quedado sin nada: “Nos está costando incluso encontrar algunos productos como la vieira gallega. Nuestros proveedores nos han dicho que no hay, ya no sé si las conseguiremos para el lunes”.
Precisamente esta falta de producto suficiente para poder abrir el domingo muestra que -una vez más- el pescado y el marisco están siendo los favoritos de los ourensanos para esta Navidad, llegando a suponer incluso un pequeño problema para las pescaderías de la plaza, que se ven saturadas ante tanta demanda.
Parece que esta situación de un aumento en las compras anticipadas no queda relegada solo al pescado. Tal como confirmaron ayer en varios establecimientos comerciales -que aprovecharon el domingo para abrir sus puertas-, los amantes del “brilli-brilli” lo tienen complicado para las cenas de Navidad o los eventos que se les presenten, ya que apenas quedan prendas que cumplan estas características. La demanda de lentejuelas y brillos es muy superior a la oferta a solo unos días de las noches en las que más triunfan.
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