La ourensana Paula González, en primera línea, pero ya vacunada
Reportaje
La joven ourensana, enfermera en el Royal Free Hospital de Londres, respira un poco más tranquila. Tras más de una hora de papeleo y cinco salas, recibió la primera dosis de la vacuna de Pfizer/BioNTech.
La enfermera Paula González Diéguez (Ourense, 1993) puede presumir de ser una de las primeras ourensanas (si no la primera) en vacunarse contra el covid-19. Como sanitaria del Royal Free Hospital de Londres (Reino Unido), ayer por la mañana recibió la primera dosis de la vacuna de Pfizer/BioNTech que Reino Unido distribuye desde el pasado 8 de diciembre. "Fue emocionante ver cómo me la ponían. Cuando vi a la enfermera cargarla pensé 'ya, por fin, tenemos que acabar con este puto virus", asegura González al otro lado del teléfono. En enero recibirá la segunda dosis y siete días después "estaré inmunizada al 100%".
La ourensana reconoce la alegría de ver cómo comienza a distribuirse la vacuna. La lucha contra el virus la conoce a la perfección: en marzo, todavía en Ourense, formó parte del equipo sanitario de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) covid del CHUO. En otoño se marchó a Londres, donde ya había trabajado, para seguir en primera línea de batalla. "Después de cuidar a enfermos tan graves... Por fin ves que empiezas a ver la luz", reconoce.
"Estoy bien, no tengo ningún síntoma, solo me duele el brazo, como si me hubieran puesto cualquier vacuna"
Por ahora, no presenta ningún efecto secundario, al margen de cierto dolor en el brazo, propio de cualquier vacuna. "Estoy normal, como si me hubiese puesto la vacuna de la gripe, de hecho ya te explican que los posibles efectos son similares", explica. Sus compañeros ya vacunados, que recibieron la primera dosis el pasado domingo, tampoco han presentado síntomas de ningún tipo. "Estamos todos bien, la verdad", asegura.
Un proceso “muy largo"
Por ahora, Reino Unido centra sus esfuerzos en inmunizar a las personas de avanzada edad y a los sanitarios. El hospital en el que trabaja González es uno de los primeros que ha empezado la campaña en el país. "Por ahora hay pocas citas cada día, porque quieren evitar que haya aglomeraciones", señala. Las citas, además, duran más de una hora, en la que la persona pasa por cinco salas diferentes.
En la primera, toca informarse: "Te dan un librito en el que se explica qué tiene la vacuna, qué te puede provocar, qué hacer en caso de que te sientas mal... Al acabar de leerlo tienes que firmar un formulario de consentimiento, en el que pones tus datos". A continuación, en la siguiente sala, el "check-in", para identificarse. "Después, otra sala en la que hablas con el médico, que te explica otra vez qué efectos secundarios puedes tener, el número al que llamar... También te pregunta si tienes alguna alergia importante a algún medicamento y repasa tu historia clínica", señala. Tras la consulta con el facultativo, otra sala: "Ahí entregas tu consentimiento, te lo vuelven a explicar todo y, por fin, te ponen la vacuna". Pero el proceso todavía no acaba: "Después estás 15 minutos en otra sala, por si te encuentras mal".
Tras el tiempo en observación, el paciente recibe la tarjeta covid, que acredita su primera dosis recibida. "Ahora, lo importante es no perder la tarjeta para la segunda dosis, claro", bromea González.
En Reino Unido 138.000 personas ya han recibido la primera dosis
Casi 138.000 personas ya han recibido la vacuna Pfizer/BioNTech contra el covid-19 en Reino Unido, según informaba ayer el Gobierno británico. El viceministro británico de Sanidad, Nadhim Zahawi, indicó en su cuenta de Twitter que 137.897 personas han sido vacunadas en la primera semana de la campaña, que arrancó el pasado 8 de diciembre.
Más de 80 hospitales de todo el país forman parte ya del programa, que se centra en los grupos de población más vulnerables (ancianos y sanitarios). No obstante, se espera que el grueso de las vacunaciones se concrete en los primeros meses de 2021.
Mientras tanto, las autoridades reguladoras evalúan la vacuna desarrollada por la Universidad de Oxford y AstraZeneca, cuyo visto bueno se espera en las próximas semanas. El fuerte incremento de casos registrado en las últimas semanas en el Reino Unido ya ha obligado a situar a Londres y a varios condados en el nivel 3 de alerta (muy alto), lo que implica el cierre de gimnasios, restaurantes y bares, excepto en el caso de servicio a domicilio. Las reuniones con no convivientes solo están autorizadas al aire libre y con un máximo de seis personas.
Las autoridades sanitarias del país barajan la posible aparición de una nueva variante del covid-19 como causante del incremento de casos. La supuesta nueva cepa está estudiándose en un laboratorio especializado del Gobierno, situado en el sur de Inglaterra.
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