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La llegada de la nueva normalidad anima a los diversos sectores de la provincia, que después de tres meses difíciles, comienzan a ver la luz al final del túnel. Hostelería y comercio verán crecer sus aforos máximos, y animan a los clientes a perder el miedo. "Mantenemos las medidas de seguridad necesarias para que no pase nada, y, además, la situación en Ourense es muy distinta a la que pudo haber en otras zonas de España", remarca Enrique Fidalgo, dueño del bar O Frade. "Nuestros negocios están perfectamente limpios y desinfectados, preparados para que la gente venga", apunta Sandra Ferro, de Comercio Vivo.
El sector de las verbenas es uno de los más afectados, ya que tanto feriantes como orquestas miran hacia el futuro con incertidumbre, aunque el decreto de la Xunta avance que a partir del 1 de julio volverán las celebraciones –a estas alturas, muchas de ellas ya están canceladas–. La Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp) pidió ayer al gobierno autonómico un protocolo para la vuelta: "Se requieren instrucciones claras". "En nuestro caso no es fácil, si se reducen aforos algunos nos tendríamos que quedar fuera, y no es justo", apunta Nieves Seara, de Churrería Lolita.
"Toca adaptarse a las medidas y tirar hacia adelante"
El sector hostelero de la ciudad retoma la actividad de forma paulatina, mientras la ciudadanía pierde el miedo a volver a salir a la calle. "No queda otra que adaptarse a las medidas y tirar hacia adelante, está claro que si tienes un local muy grande vas a ver más cambio, pero en los pequeños, no tanto", explica Enrique Fidalgo, dueño del bar O Frade y presidente de la asociación Véxote nos Viños. "Hay gente que todavía la ves con mucha preocupación a entrar en los comedor del interior de los establecimientos, pero es cierto que si vemos la situación de nuestra provincia ahora, estamos bien", reflexiona Fidalgo.
Los hosteleros valoran muy positivamente la llegada de la nueva normalidad, así como el debut de Galicia como primera comunidad. "Eso puede animar a la gente de fuera a venir, y la verdad es que para nosotros es importante de cara a los meses de verano, después de lo que hemos pasado tras el inicio de la crisis. Sin olvidarse, obviamente, de las medidas de prevención, y cumpliendo con las normas impuestas por las autoridades sanitarias", apunta.
"Habería que ter en conta o espazo de cada tanatorio"
Desde Pompas Fúnebres, Antonio García Aliende asegura que a partir de mañana comprobará con los asociados cómo afectan las nuevas obligaciones en cuanto a aforos de velatorios. "Se hai un máximo de 30 persoas en espazos interiores, non é o mesmo que o tanatorio sexa pequeno que grande. A distancia de seguridade entre persoas ten que ser de dous metros, pero está claro que hai instalacións que poden acoller a moito máis de 30 respetando esa norma", señala.
Desde el inicio de la desescalada, García Aliende asegura que se han respetado los límites establecidos: "Non houbo problema de ningún tipo, a xente entende perfectamente a situación. Ao principio, cando non se podía velar, non quedaba outra. Nós agora temos na entrada guantes para os que veñen, e máscaras para os familiares, en caso de que non teñan", apunta García Aliende, que pide cautela y prudencia. "Vexo a demasiada xente que pensa que xa pasou todo, e non é certo", dice.
"Hasta que no haya una vacuna, las fiestas no van a ser lo que eran antes"
El sector de los feriantes se enfrenta a la crisis más grave de su historia reciente, después de tres meses parados y sin un futuro claro. La Xunta anunció ayer la posibilidad de celebración de fiestas y verbenas a partir del 1 de julio, pero la incertidumbre continúa. "Hasta que no haya una vacuna, las fiestas no van a ser lo que eran antes. ¿Quién se va a atrever a firmar un papel para organizar nada, con el miedo a que haya contagios?", se pregunta Agustín Seara, de Churrería Lolita. "Como mucho habrá en algún pueblo pequeño, pero poco más", apunta su hermana Nieves. La familia –de larga tradición feriante– participó este viernes en una manifestación del sector en Santiago, para reivindicar ayudas ante su difícil situación. "No es pedir por pedir, nosotros somos gente muy trabajadora, preferiríamos trabajar a que nos diesen ayudas, pero no hay otra opción", aseguran desde Lolita.
"No sé si la nueva normalidad va a cambiar mucho la situación del sector"
A partir de mañana, con la llegada de la nueva normalidad, los comercios podrán atender al 75% de su aforo. "No sé si va a cambiarnos mucho la situación que hay ahora, pero está claro que es un pasito más adelante", explica Sandra Ferro, presidenta de la asociación Comercio Vivo, que pone énfasis en la necesidad de estabilizar la economía. "Si la gente no cobra, no consumen, y si no consumen, la rueda no gira. Todavía hay mucha gente sin cobrar los Expedientes Temporales de Regulación de Empleo (ERTE)", apunta. El buen tiempo de semanas atrás animó a la población, y Ferro espera que vuelva a mejorar: "Si vuelve el sol y la gente también ve que entramos en la nueva fase y estamos bien, sin muchos casos, se animarán más, está claro. Nosotros ya hemos hecho todo lo que podíamos: las tiendas están perfectamente limpias y arregladas, y hemos apostado más por el online".
"Para facer tres bolos con medo e dúbidas, paramos ata 2021"
El anuncio de la vuelta de fiestas y verbenas a partir del 1 de julio no acaba de convencer. "Moitas das festas xa están canceladas a estas alturas, e do resto, ninguén se quere facer responsable de que poida haber un contaxio masivo entre a xente. Creo que chega tarde esta medida, non se sabía que ía pasar ata agora", explica Lourdes Jardón, vocalista y encargada de personal de la orquesta Nebraska, que este viernes anunció su retirada hasta 2021. "Para facer tres bolos durante todo o verán con medo e moitas dúbidas, mellor parar. É unha decisión bastante meditada e pensada, din que unha retirada a tempo é unha vitoria...", comenta Jardón. A nivel personal, los integrantes del grupo se enfrentan a un verano atípico, alejado del ritmo habitual. "Empecei a cantar o verán no que tiña 16 anos, daquela non sabía que me dedicaría a isto. Agora faise moi raro pensar neste ano", asegura
La Nebraska actúa cada verano en Galicia, pero también en zonas de Asturias y Zamora. "Aí xa cancelaron todas as festas hai tempo, e é normal, porque son moi grandes, é imposible asegurar que a xente vaia respetar a distancia de seguridade. Quizais si cando empeza a noite, pero non despois. Nós vémolo perfectamente dende o escenario, é inviable", explica. Desde el anuncio de su retirada hasta 2021, el grupo ha recibido numerosos mensajes de apoyo: "Xa durante o confinamento foi así, é moi bonito, a verdade. Nós xa estamos con ganas de preparar a volta o ano que ven, e esperamos que a situación se normalice".
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