La visión empresarial y la sanitaria: "los comercios son seguros", pero "con sentidiño"

Nueva normalidad

La sociedad ourensana reivindica la seguridad del sector empresarial y lanza un SOS para pedir a la gente que mantenga las distancias de seguridad, pero que eso no impida salir a las calles para incentivar el consumo.

Publicado: 28 jun 2020 - 04:57 Actualizado: 28 jun 2020 - 00:59

Marisol Nóvoa, presidenta de la CEO, y Mercedes Hernández, médica de familia. (Fotos: José Paz y Martiño Pinal)
Marisol Nóvoa, presidenta de la CEO, y Mercedes Hernández, médica de familia. (Fotos: José Paz y Martiño Pinal)

Marisol Nóvoa (Presidenta de la CEO) | “El miedo a consumir no puede estar motivado por la parte sanitaria, las empresas son seguras"

¿Están volcadas las empresas?

Todas tienen protocolos de seguridad, unos por su actividad facilitados por la Xunta, y otros tienen los suyos propios, aparte, elaboradas por Riesgos Laborales. La seguridad en las empresas no entraña problemas. Es responsabilidad de todos cumplir las normas, guardar distancias y usar mascarillas para que no haya un rebrote que nos obligue a cerrar provincias, que sería demoledor, justo cuando volvemos a funcionar. Volver a cerrar sería una hecatombe.

¿Ve positiva la prolongación de los ERTE?

Es una buena medida, pero las condiciones no son las mismas y lo que se trata es no estar viviendo de ayudas. El objetivo es que se reactive la economía para conseguir un 100% y que se pueda trabajar a pleno rendimiento. Lo de los ERTE es una salida necesaria para actividades como el turismo y la hostelería porque la gente es más reacia. Si la gente sale a trabajar, se reactiva el consumo. Si hay gente que sigue en ERTE o sigue teletrabajando sale menos a la calle. Y se está notando que el comercio está muy parado. Esto es una cadena.

¿Qué le piden a la gente?

La gente tiene que volver a consumir y salir a la calle, pero tiene que ser con sentido común, porque de poco importa que haya protocolos en las empresas si hay gente que hace lo que le da la gana. Somos conscientes de que la situación económica no es buena, como tampoco lo es la inseguridad laboral a medio plazo, pero insisto en que las empresas tienen buenos protocolos de seguridad, pero no hay demanda para que las empresas puedan trabajar al 100%. El miedo a consumir no puede estar hoy motivado por la parte sanitaria, porque todas las empresas y comercios tienen buenos protocolos. En este momento, lo que tira para atrás es lo económico, el problema es de demanda. Lo que está claro es que hay que animar el consumo, porque la situación no se puede sostener a base de ayudas mucho tiempo. Y todo esto no saldrá gratis, llegarán momentos de apretarse el cinturón.

Mercedes Hernández (Coordinadora de Salubrízate y médica de familia) | “Hay que salir, poner plantas, oler, mojarse... no se pueden perder los sentidos, pero con mucho sentidiño"

¿Hay que tener miedo para salir?

Mejor momento no vamos a tener. El verano invita a la calle y en la calle, haciendo las cosas bien, la posibilidad de diseminación del virus es menor. No hay que bajar la guardia. Ni botellones y gente aglomerada, ni quedarse en casa con una especie de síndrome de la cabaña. Hay que tener un punto medio. Hay gente que me dice que ahora pasea por casa y eso no me parece bien. El tiempo, el sol, los días largos son para salir a la calle y tomar algo. Siguen dando miedo los espacios cerrados, pero si hay pocas personas, y por lo que he visto los negocios lo tienen muy regulado, manteniendo distancia, lavándose las manos y siendo prudentes se puede hacer vida.

¿Qué es más seguro?

La vida organizada, ir de vinos, a comer o comprar ropa, todas esas actividades reguladas son mucho más seguras que botellones o fiestas privadas, lo peligroso. En lugares informales, donde la gente bebe, se baja la alerta inmediatamente, y en este momento no podemos permitirlo. El problema es perder el control. Aprovecharía este verano para disfrutar de la vida sana. No le veo problema a empezara a vivir, usar el comercio, moverse... Todo lo regulado es más seguro. Lo que preocupa son las fiestas familiares en sitios cerrados, ahora que viene gente de otros sitios. Sin sentidiño, puede ser un problema.

¿Qué deben hacer los mayores?

Es gente sensata y reflexiva, lo demostraron en el confinamiento. En la consulta proactiva veíamos que eran los primeros en extremar las precauciones, y lo siguen haciendo. Tienen mucho miedo, preguntan si pueden abrazar a sus nietos, cosa que los demás no preguntamos. Estamos viendo un peligro en ese miedo, que no salgan. En la calle tienen los estímulos: vitamina D, gente conocida, incluso oyen ruidos. De nada vale caminar por tu casa si estás perdiendo todos los sentidos del cuerpo. Hay que salir, poner plantas, oler, hay que mojarse... Con prudencia y respeto, pero hay que salir.

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