Los testamentos vitales se duplican en Ourense durante el último año hasta superar los 500

RÉCORD HISTÓRICO DE VOLUNTADES

El respaldo a la eutanasia aumenta: ocho de cada diez solicitantes piden recibir la prestación para morir si cumplen los requisitos

Un ourensano pasea por los jardines de Bispo Cesáreo.
Un ourensano pasea por los jardines de Bispo Cesáreo. | Miguel Ángel

Cada vez más ourensanos deciden dejarlo todo atado y bien atado. En el 2025 un total de 504 personas de la provincia formalizaron el documento de instrucciones previas, un escrito en que se recoge cómo el ciudadano, en caso de no poder expresarlo, quiere que sean los cuidados que recibe y el tratamiento de su salud al final de su vida. Esta cifra duplica las registradas en el 2024 (236) y confirma una tendencia al alza que se inició en 2021, cuando apenas 75 personas formalizaron este documento, lo que representa un incremento del 570% en el último lustro.

El perfil del solicitante en la provincia está claramente definido: es mayoritariamente femenino y de mediana edad. El 68% de las inscripciones del pasado año corresponden a mujeres, frente a un 32% de hombres, con una edad media que se sitúa en los 64 años. Estas últimas voluntades pueden formalizarse de tres formas: ante notario, con testigos o delante de funcionarios. Esta última opción es la mayoritaria y por la que opta casi el 90% de los usuarios.

Este registro permite blindar por escrito las decisiones sobre el final de la vida, desde la limitación del esfuerzo terapéutico hasta el rechazo a la reanimación o la alimentación artificial en situaciones irreversibles. Además de estas disposiciones clínicas, el documento incluye la planificación tras el fallecimiento, destacando que un 64% de los ourensanos inscritos se muestra favorable a la donación de órganos y tejidos para ayudar a otros pacientes, pero solo un 4% estaría dispuesto a donar su cuerpo.

En lo referente a la eutanasia, regulada en la Ley 3/2021 del 24 de marzo, el porcentaje de ourensanos que se muestra partidario ha ido creciendo. Si en 2022 solo un tercio de quienes firmaban sus voluntades anticipadas incluía la solicitud de esta prestación, hoy el 78% de los solicitantes ya deja por escrito su deseo expreso de acogerse a ella si la situación clínica lo requiere.

A pesar de este incremento, Ourense apenas representa el 8% del total de las 26.153 instrucciones previas registradas en Galicia durante 2025.

El porqué del aumento

María Xosé Vázquez, trabajadora social del centro de salud de O Couto y encargada de tramitar estos documentos, confirma que este aumento de registros está muy marcado por la experiencia personal: “Moita xente vén e diche: acabo de ter un amigo, un curmán, un primo, que acaba de pasar por esta situación de enfermidade longa, moi cruel... e eu non quero pasar por isto’”.

El perfil predominantemente femenino no sorprende: “Hai un sesgo de xénero claro. As mulleres somos as coidadoras, son as que están máis preto daquelas persoas que nun momento dado poden estar nun proceso de enfermidade, e conectan moito máis co sufrimento”. Esta empatía las empuja a blindar sus voluntades, “evitando que sexan outros, os nosos familiares, os que teñan que tomar a decisión”.

Vázquez realiza una entrevista previa para “establecer co paciente un proceso deliberativo” y “animalo a que reflexione” sobre sus cuidados antes de una segunda cita de formalización. En sus elecciones, prima la donación para “dar vida”, mientras que la eutanasia refleja un “amplo respaldo social” y se incluye “para ter a opción”. Para iniciar este proceso, basta “dirixirse á traballadora social do seu centro de saúde” o a su médico.

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