El turismo ourensano da la espalda a Cuba por su crisis: "Falta la luz en muchos hoteles"

CAÍDA DE VISITANTES

Las agencias de viaje locales advierten que el colapso energético ha terminado de hundir al que otrora fuera destino idílico del trismo ourensano, Cuba

Dos personas caminan junto a un mural del Che Guevara en La Habana.
Dos personas caminan junto a un mural del Che Guevara en La Habana.

El idilio de los viajeros ourensanos con Cuba se ha roto. Lo que durante décadas fue el destino aspiracional por excelencia en el Caribe ha pasado a ser una opción residual en los mostradores de las agencias de viajes de la ciudad. La combinación de una crisis energética sin precedentes, el desabastecimiento de productos básicos y las complicaciones operativas en los vuelos ha provocado un trasvase masivo de la demanda hacia destinos vecinos como República Dominicana o México. A este escenario se suma el endurecimiento de las sanciones de Donald Trump, cuyas restricciones migratorias y la limitación de visados no solo han asfixiado la economía de la isla, sino que han generado un “efecto miedo” entre los turistas que temen represalias burocráticas en sus futuros viajes a Estados Unidos.

La realidad en Ourense refleja fielmente la tendencia nacional: España ha pasado de liderar los mercados emisores a registrar un hundimiento histórico. Según los datos oficiales de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), Cuba cerró el 2025 con una pérdida de turistas españoles cercana al 30% respecto al ejercicio anterior.

Carmen Vázquez, directora de Viaxes Piña, es tajante sobre la situación actual: “Ahora mismo no se viaja ni tanto, ni nada”. Explica que desde la pandemia el interés ha bajado drásticamente y que hoy en día la gente “ya ni pregunta” por lo que sale en televisión. Vázquez destaca que la precariedad ha llegado a los propios hoteles de la isla: “Falta la luz en muchos hoteles e incluso hay restricción de comidas”. Según la directora, el perfil vacacional ha desaparecido y solo se mantiene el viaje por motivos familiares.

Desde Viaxes Low Cost, coinciden en que el destino está en decadencia y subrayan un factor administrativo determinante: el veto de Estados Unidos. “Si has viajado a Cuba, luego no puedes acceder a un ESTA -la autorización automática que permite entrar en EEUU sin necesidad de visado- y te obligan a tramitar un visado formal en la embajada para viajar a territorio estadounidense posteriormente”. Esta traba burocrática, sumada a que el viaje de vuelta ya no es directo por el repostaje en Dominicana, ha hecho que el destino pierda su atractivo comercial.

Por su parte, en Viajes Olyma confirman que el flujo se ha reducido a la mínima expresión. “El vacacional a Cuba hace tiempo que ya no se pide mucho; está a la baja porque hay problemas de suministro y la gente se echa un poco para atrás”. Según explican, son mayoritariamente los cubanos residentes en la provincia los que mantienen la operativa para visitar a sus familias.

En definitiva, Cuba se enfrenta a un laberinto de difícil salida. Mientras las aerolíneas reducen frecuencias y las cadenas hoteleras “compactan” su oferta, Ourense parece haberle dado la espalda, al menos temporalmente, a la “Perla del Caribe”.

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