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La dificultad esgrimida por algunos concellos del interior de la provincia para cumplir con los requisitos que exige Sanidad y controlar que se cumplan las medidas de seguridad ydistancia interpersonal en las piscinas a causa del covid ha llevado a que, previsiblemente, no abran estas instalaciones de cara a la época estival. Así lo adelantó el regidor de Monterrei y presidente de la Mancomunidad, José Luis Suárez, quien, a falta de concretarse la medida, aseguró que sólo Verín y Oímbra tienen previsto a estas alturas prestar este servicio con toda seguridad.
En el caso de Monterrei existe, además, una dificultad añadida y es que la empresa concesionaria ha decidido rescindir el contrato de gestión. Suárez apuntó también que es necesario llevar a cabo una nueva puesta a punto. "No estamos por abrirlas. Sanidad exige una serie de requisitos y algunos concellos no tenemos capacidad para ello", dijo. En este sentido, el "abandono" de estas instalaciones fue criticado por el portavoz del BNG en este Concello, Alberto Rodríguez, quien censuró que "con todo o que se leva invertido nestas instalacións agora non é lóxico que se abandonen así".
Reticencia
Vicente Gómez, regidor de Castrelo do Val, también es reticente a abrir: "O aforo hai que limitalo moito e as medidas de seguridade que esixen... é algo difícil de manteñer. En principio a nosa idea é non abrir", dijo. "Non haberá empresa que, nesta circunstancia, a colla –a concesión- e ademais non temos Policía Local que nos axude a garantir as medidas de seguridade. Non é cousa económica. Vexo que as medidas de separación non se cumplen nas terrazas, pois imaxínate nunha piscina. Tamén hai que ter unha porta de entrada e outra de saída, o que representa outra dificultade", añadió el alcalde socialista, quien recordó que la piscina del municipio tiene mucha afluencia de gente de fuera. "Se só viñera xente do Concello sería fácil manter as distancias, pero máis do 50 por cento é de fóra", opinó el regidor quien también se mostró receloso a las "aglomeraciones" y a que puedan darse casos importados de covid en el rural, un entorno en el que su incidencia ha sido anecdótica en comparación con la registrada en las grandes ciudades.
En la comarca de A Limia, el Concello de Os Blancos se une al grupo de municipios reticentes a abrir la zona de baño durante este verano. Su alcalde -a falta de concretar el apoyo del grupo de gobierno- se ha posicionado claramente a favor de no abrir. "Penso que por responsabilidade non debemos abrir. Nós temos unha subvención para acondicionalas de 5.000 euros, pero a miña opinión é esa", dijo el regidor popular. En el concello de Avión tampoco se abrirán al público estas instalaciones en los meses de julio y agosto y se aprovechará este impás para abordar algunas reparaciones necesarias.
En el bando de los indecisos se encuentran concellos como Ribadavia, en donde todavía no hay nada previsto, o Calvos de Randín. "No puedo contestar si sí o si no todavía", lamentó el regidor local, Aquilino Valencia. "Hay unas recomendaciones, es cierto. Pero es que suelen ir cambiando cada poco. A ver cómo evoluciona esto. Esperaremos unos 15 días para poder tomar una decisión", añade.
En el caso de las piscinas de Monterrei (Pereiro de Aguiar), la Xunta de Galicia -responsabled e esta zona de baño- ha sacado a concurso la explotación. Entre otras medidas a cumplir, la empresa adjudicataria tendrá que realizar -antes de la apertura al público- una limpieza en profundidad con máquina a presión de pistas de tenis, pádel y deportivas; plaza y pasillos, y zona de piscinas. También será imprescindible limpiar vestuarios, vaciar las piscinas, y sulfatar. La limpieza diaria de toda la instalación será imprescindible.
Las piscinas climatizadas están siendo puestas a punto por parte de los distintos gobiernos locales. La de Allariz abría sus puertas, precisamente, a comienzos de la semana. En la villa antelana, la concejalía de Deportes abordaba estos días los trabajos de acondicionamiento que permitirán cumplir con los requerimientos de sanidad.
Ana Villarino, regidora de Oímbra, aseguró ayer que su intención, del mismo modo que Verín, es abrir las piscinas municipales. "Estamos facendo unha adaptación do protocolo para cumplir con todas as medidas de seguridade e sanidade", explicó Villarino. "Nós xestionamos directamente as piscinas e somos nós dende o Concello os que contratamos aos socorristas. Temos un protocolo que houbo que facer antes de abrir as instalacións e este ano hai que introducir as modificacións e as recomendacións precisas para as zonas de baño. Eu agardo que esté listo a finais desta semana ou principios da que vén para poñer todo en marcha e abrir. Xa falamos con Verín e a idea é que abramos os dous", añade.
Otras posiciones
Sobre la posición de otros alcaldes de la comarca, Villarino explicó que en Oímbra tendrán que contratar más personal para las piscinas y apeló al civismo de sus vecinos. "É coma se vas a un bar e non se respetan as medidas. Aquí fai moitísimo calor e aínda que nos coste máis sí se pode facer porque hai unhas recomendacións. ¿Que abrimos e hai un retroceso e hai que pechar? Pois se pecha. Recordar que nas augas da piscina, como están tratadas, non hai risco de transmisión ".
La voluntad de la regidora de Oímbra la comparten los regidores de municipios como O Barco, Carballiño, Baltar, Rairiz de Veiga -en este caso será menos tiempo que otros años- y Porqueira. En las comarcas de A Baixa Limia y Celanova los alcaldes han quedado en abrir todos para evitar concentraciones en una misma piscina -existen tres en A Baixa Limia y seis en Terra de Celanova-. Se tomarán todas las precauciones posibles y en algunos casos se delimitará la zona del césped -algo que también se baraja en Xinzo, que prevé abrir el 1 de julio.
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