Las verdades ocultas de una treintañera

LOS LIBROS QUE LEO

Publicado: 11 jun 2026 - 08:00
La novela "Amarga" de Julia Gebhard.
La novela "Amarga" de Julia Gebhard. | La Región

Julia Gebhard, narradora chilena afincada en Ourense, ha escrito una novela camaleónica. “Amarga”, recién salida del horno editorial por el sello zaragozano Mil Madres en mayo, parece a simple vista una novela cuyo relato se ancla en las dinámicas del adulterio femenino, pero esa es tan solo la primera capa de la cebolla ficcional.

Luego de leerla, he estado más de una hora en silencio. Es lo que me sucede cuando un libro dice más de lo que dice y me lleva a impugnar mi propio relato vital, a preguntarme si está del todo bien aquello que creo hacer “bien”. Creo que muchos de vosotros experimentaréis una sensación parecida cuando conozcáis a Daniela, Diego, Mateo, Paula, Teresa, Cristóbal, y todo un elenco narrativo cuyas imperfecciones y sólidas inconsistencias, tal vez os permitirán ponerles rostros de amigos, conocidos y familiares a esta pandilla de infelices supervivientes.

Los hechos, narrados en una inusual transición entre la primera persona y la segunda, recrean las tensiones y sobresaltos de Daniela, una joven empleada de un banco en Santiago de Chile, que a sus 34 años es madre de Mateo, Paula; el primero con un TDH diagnosticado, y la segunda con un extraño comportamiento en que parece recordar teselas existenciales de eso que los esoteristas llaman “vidas pasadas”. El desasosiego de Daniela se acentúa a razón de sostener una relación paralela con Cristóbal, un amor de adolescencia que ha llegado para resquebrajar todo lo que antes era seguridad y planes de futuro con Diego, un emprendedor cuyos cinco locales de comida en un centro comercial han tenido que cerrar por el desastre sanitario y financiero de la pandemia.

En el viaje al centro de sus insatisfaciones y traumas, Daniela descubrirá que buena parte de sus males y sombras tienen origen en una relación atormentada y despóstica con su madre. Gebhard, con un énfasis sutil en la violencia casi invisible de las obligaciones domésticas, y una relación conflictiva con su suegra Teresa, parece decirnos: los atavismos no desaparecen, aprenden a camuflarse en el paisaje de las nuevas circunstancias.

Más allá de unos personajes con fisonomía propia y un complejísimo mundo interno, mi disfrute mayor ha estado en corroborar cómo la autora ha dibujado con pulso de miniaturista una sociedad segmentada por el origen de los apellidos, la segregación racial y una construcción del éxito llena de fisuras bajo el disfraz de las apariencias. Sé cuánta verdad hay en estas páginas porque viví durante nueve años en una sociedad vecina, marcada por los mismos esplendores y miserias del Chile de hoy. Entonces me convenzo de algo que vengo barruntando desde hace algunos años: la literatura no es la “verdad”, pero ayuda a desentrañarla. ¿Cuántas Danielas, Diegos y Cristóbales se toman un café con nosotros, o nos saludan con el claxon de su coche mientras siguen de largo? El mundo es ancho, pero no tan ajeno como podríamos creer.

POR SUS OBRAS LOS CONOCERÉIS…

Julia Gebhard (Chile, 1977). Es licenciada en Periodismo por la Universidad Mayor de Temuco y máster en Comunicación por la Universidad Complutense de Madrid. Su novela “Amarga”, por su fuerza dramática, revela una voz singular que conviene seguir de cerca.

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