Galería | La aplaudida acogida de los unionistas a la UD Ourense contrasta con la pitada a Jácome en la Plaza Mayor, en fotos
ABUCHEOS FRENTE A APLAUSOS
La ciudad de Ourense vivió una jornada histórica tras el ascenso de la UD Ourense a Primera Federación, con miles de aficionados acompañando al equipo a lo largo de un recorrido festivo a bordo de un autobús descapotado las calles del Centro. Un ambiente de celebración que ha contrastado con el momento de gritos y abucheos que se han escuchado en la Plaza Mayor, en el momento en el que Jácome ha querido hablar ante la afición.
Ourense celebró este martes el ascenso histórico de la UD Ourense a Primera Federación, conseguido tras una sola temporada en Segunda Federación después de su reciente salto de categoría el pasado año. Ya en la ciudad, tras su victoria en Cuenca ante la UB Conquense, el equipo recorrió las principales calles a bordo de un autobús descapotable, en una esperada jornada marcada por la presencia de más de mil socios y aficionados.
El recorrido arrancó con una primera parada frente a la Diputación de Ourense, donde los jugadores fueron recibidos entre aplausos y muestras de apoyo. Posteriormente, el autobús continuó su andadura hasta la Plaza Mayor, donde tuvo lugar la segunda parada.
La Plaza Mayor se convirtió en el epicentro de la celebración, con un escenario preparado para que subiera toda la plantilla. Entre aplausos y cánticos de celebración, el técnico y los jugadores fueron interviniendo. El momento más tenso fue cuando toco el turno al alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome. El ambiente cambió cuando tomó la palabra. El público comenzó a proferir una fuerte pitada y abucheos que impidieron que su intervención se escuchara con normalidad. Así recibían los aficionados a Jácome al grito de "¡Fuera, fuera!", a lo que él contestó: "Así me gusta, me gustan esos decibelios, yo quiero batir el récord de los decibelios con vosotros. Moitísimas grazas!"
Durante todo el itinerario, los unionistas acompañaron al equipo por las calles, en una marea de aficionados que tiñó de rojo la ciudad. Familias enteras se sumaron a la celebración, en un ambiente completamente festivo, con numerosas camisetas y bufandas del club que llenaban cada rincón del centro urbano.
La jornada concluyó con una multitud volcada en el centro histórico, con parada final en la plaza de Concepción Arenal, en una celebración deportiva que quedará marcada como una de las más multitudinarias de la tras el ascenso del conjunto rojillo.
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