BALONCESTO FEMENINO
El primer brindis de Suso Garrido por el Ensino
VICTORIA EN OS CARRÍS
Tuvieron que pasar nueve meses para que el Barbadás volviera a ganar en Os Carrís. Un gol de Marcelo Faria (Viana do Castelo, 1990), en el segundo tiempo, le dio los tres puntos a los azulones frente al Noia con un cabezazo tras la salida de un córner.
El defensa portugués reconoce que “fue una victoria muy importante para nosotros porque el Barbadás en casa siempre fue un equipo muy fuerte y fiable. Para poder mantenerse en la categoría, no pueden pasar nueve meses sin ganar. Este triunfo va a cambiar al grupo a nivel mental, ya que tiene que ser un punto de inflexión. Ahora, estamos más sueltos y afrontamos los próximos partidos de otra manera, nos hemos quitado un peso de encima”.
En cuanto al tanto conseguido, el “22” del Barbadás tiene claro que “marcar goles no es mi principal virtud, ya que me dedico a defender, pero me alegro mucho de poder haber ayudado al equipo de esa manera. Fue un gol llevaba persiguiendo desde hace tiempo, además nos dio la victoria para sumar tres puntos que no dejan a tres de la zona de permanencia”.
Una de las claves del triunfo ante el Noia fue “el gran nivel defensivo que ofrecimos, estamos más estables y aunque soy central, estoy acostumbrado a jugar de mediocentro defensivo, lo que aprovechamos para soltar un poco a Toño, que técnicamente es muy bueno, y pudo crear jugadas ofensivas”.
Después de 20 jornadas, los de A Valenzá ocupan la última posición, a tres puntos del Cambados (tiene un partido menos), por lo que “tenemos que ir partido a partido, con fe y ‘confiantes’ en que nos vamos a salvar, no tenemos que pensar más allá del sábado. En casa tenemos que lograr los tres puntos y a domicilio rascar lo que se pueda”.
El próximo encuentro es frente al Arteixo, “un equipo que tenemos a ocho puntos y en el que intentaremos sacar un buen resultado, para ello tendremos que hacer un partido serio, no conceder nada atrás y aprovechar alguna de las ocasiones que vamos a tener seguro”.
Marcelo, que llegó hace diez años a Barbadás, apunta que “desde el primer día me gustó la simpleza, la humildad y lo trabajadores que son la gente del club. Al principio, tuve una lesión grave en la rodilla y estuve tres años prácticamente parado, pero el club me pagó siempre y es algo que me quedó grabado en mi corazón. Me acogieron como alguien de la familia y eso no lo olvidaré nunca”.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
BALONCESTO FEMENINO
El primer brindis de Suso Garrido por el Ensino
SIETE PORTERÍAS A CERO
Imanol pone el candado al Barco
Lo último
LOS LIBROS QUE LEO
"Cartas a un joven poeta" para una búsqueda de la paz interior
OBRAS Y SOCAVONES
Ourense, la ciudad de las vallas infinitas