El Solgáleo Bosco, ya con Lionel Kouadio, recibe al Betanzos
Enfrente un Santo Domingo Betanzos que buscará llevar el ritmo del encuentro en la cancha de Os Remedios
Séptima jornada de competición para el Solgáleo Bosco Salesianos en su año de debut en Liga EBA. Los de Raquel Salgado reciben este mediodía en Os Remedios (12:00 horas) a un Santo Domingo Betanzos veterano, con un balance de tres victorias y tres derrotas y mucho oficio, algo que por ahora el falta a los ourensanos, que por ahora solamente han sido capaces de ganar un partido en lo que va temporada.
Los primeros encuentros en la cuarta categoría del baloncesto nacional se le están haciendo cuesta arriba a los colegiales, mermados por la falta de efectivos, aunque con toda la plantilla ya en Ourense. Si hace unos días llegaba Tomás Chapero, en la fase final de su recuperación, el viernes lo hizo Lionel Kouadio, internacional por Costa de Marfil que aportará su físico a un equipo necesitado de potencia.
No estarán Ousman Sima, en Algeciras con el Club Ourense Baloncesto ni Josep Cera, todavía renqueante de los problemas físicos sufridos hace semanas y que la han obligado a parar a mitad de semana a la espera de una valoración más pormenorizada de su lesión.
Enfrente un Santo Domingo Betanzos, que encabezado por los veteranos Marcos Rozas y Guillermo Pereiro, buscará llevar el ritmo del encuentro en la cancha de Os Remedios. También hay que tener en cuenta la aportación ofensiva de Dani Martín y Jorge Abelleira, en un choque en el que los locales buscarán no perder el ritmo de la competición.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
PRIMERA FUTGAL
El Velle supo resolver ante el Meliás (2-0)
FIN A LA RACHA SIN GANAR
El Sporting Celanova golea al Alertanavia y vuelve a sonreír (3-0)
TRES PARTIDOS SIN GANAR
El Barbadás sigue su racha de derrotas en la visita a Vilalba (3-0)
Lo último
Jacinto Seara
De la Comunidad Europea a la Unión Europea
FORMACIONES PRÁCTICAS
Carballiño forma nuevos monitores de tiempo libre
Ángel Mario Carreño
REFLEXIONES DE UN NONAGENARIO
El idioma en crisis, ¿nueva Torre de Babel?