Kylian Mbappé gana El Clásico (1-2)

CAMP NOU

El delantero francés anotó un doblete para dar la victoria al Real Madrid en el Camp Nou ante un Barcelona que cayó víctima de las contras blancas

Kylian Mbappé, del Real Madrid CF, celebra con sus compañeros tras marcar el primer gol de su equipo.
Kylian Mbappé, del Real Madrid CF, celebra con sus compañeros tras marcar el primer gol de su equipo. | Europa Press

El Real Madrid ha ganado al Barcelona (1-2) en la jornada 10 de LaLiga, en el Spotify Camp Nou, en un Clásico amarrado de rebote por un Kylian Mbappé más afortunado que acertado que con un doblete acabó con las esperanzas de un mal Barça que, cuando mejor jugaba, encajó el “KO” definitivo para seguir líder pero con dos puntos de margen sobre el Atlético de

Un Clásico que arrancó con el Barça queriendo ser protagonista y moviendo el balón. Pero el Real Madrid se puso cómodo para correr a la contra. Sin fútbol. Pero con pegada. Muy Real Madrid. Y al Barça, en un mal partido, lleno de errores, le costó encontrarse y cuando lo hizo empató, rozó la remontada pero, cuando la buscaba, una contra del “refresco” Camavinga de manual, marchándose del mejor blaugrana Pau Cubarsí, acabó en pase de la muerte para un Mbappé que no rechazó el regalo. Gol a puerta vacía. Como el del 0-1, cuando Gerard Martín se la dio con lazo.

Y eso que en el minuto 3, una pérdida de Huijsen no pudo ser aprovechada por Lamine Yamal al no encontrar a Raphinha en el interior del área. La réplica madridista llegó de inmediato en el 5, tras una pérdida de Pedri que propició una contra de Arda Güler cuyo disparo se marchó fuera. Poco a poco, los blaugranas acentuaron su presencia ofensiva y en el 7, Gordon puso a prueba a Lunin -titular tras la baja de última hora de Courtois por gripe- y el ucraniano respondió bien.

El propio Gordon volvió a probar suerte en el 15 desde más lejos con un tiro potente que Lunin atrapó en dos tiempos, mientras que Güler contestó en el 18 con un disparo lejano que Joan Garcia despejó lateralmente. El conjunto catalán intensificó sus llegadas y en el 22 Pedri firmó una buena jugada internándose desde el extremo derecho cuyo rechace le cayó a Raphinha, aunque su remate forzado se fue alto.

Apenas dos minutos después, en el 24, una contra perfecta del Barça con una diagonal de manual de Gordon culminó en una espuela para Raphinha, cuyo golpeo con efecto se fue a medio metro del palo derecho. A los 30 minutos llegó el primer contratiempo para Flick con la lesión de Xavi Espart.

Tras un tiro raso de Raphinha en el 33 y un remate acrobático con la tibia de Mbappé a las nubes en la réplica blanca, Gordon volvió a encontrarse en el 34 con un atinado Lunin. Sin embargo, cuando mejor parecía estar el bando local, el Real Madrid se fue con ventaja al descanso de rebote, el que propició que Mbappé marcara casi sin quererlo en el 41. En un centro de Yan Diomande que parecía no tener peligro, Gerard Martín despejó a un lado y le regaló el gol a placer al ariete galo con Joan Garcia vendido.

El Barça, que salió bien los primeros minutos, se perdió por culpa de incontables imprecisiones --varias pérdidas nada normales de Pedri incluidas-- y el Real Madrid, sin jugar mejor, tuvo varias contras de las que les encanta tener. Pese a ello, los locales pudieron empatar antes del paso por casetas con una ocasión clarísima en el 44 de Lamine Yamal solo en el área a pase de Fermín que envió fuera.

Mou ganó en los banquillos

Tras el descanso, el Barça tampoco salió en tromba, tuvo nervios, pero poco a poco fue encontrando su juego y con él, siendo todavía mejor y superior en juego y ocasiones, halló el gol. En el minuto 61, la insistencia blaugrana obtuvo premio. En un córner rápido, Pedri se la dio engañando a todos menos a Raphinha; el brasileño vio claro que debía mirar a Lunin y fusilarlo. Con temple, enviando el balón al palo largo, apareció por fin el capitán para igualar la contienda con media hora larga por delante.

Ese empate del Barça cambió el partido. Los de Flick encerraron al Real Madrid, que claramente confiaba en la gran velocidad y fuerza de Yan Diomande y la pegada de Kylian Mbappé arriba. Aunque Güler inquietó a Joan Garcia en el 63, el Barça apretó en busca de la remontada. En el 66, Lunin evitó el gol blaugrana metiendo una gran mano abajo tras un soberbio remate de cabeza de Gerard Martín.

En la recta final del choque, con el Barça viviendo sus mejores minutos con y sin balón, recuperando y saliendo rápido, Lamine Yamal tuvo en el 78 la mejor del partido en sus botas tras un dribbling marca de la casa y un disparo cruzado que salió rozando el poste.

Sin duda, el Barça estaba más cómodo. Iba a por el 2-1. Pero en los Clásicos nada sigue las reglas establecidas y fue el Real Madrid, de nuevo en las botas de Kylian Mbappé después de la asistencia de Camavinga, quien logró ponerse por delante. Y ya de forma definitiva para firmar un triunfo que les pone a tiro de otro Clásico del rival.

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