Philipsen gana al viento

TOUR DE FRANCIA

El ciclista belga del Alpecin-Deceuninck ha ganado al esprint la primera etapa 1 del Tour 2025 superando a Briam Girmay

Jasper Philipsen, feliz después de ganar al sprint la etapa inicial del Tour 2025
Jasper Philipsen, feliz después de ganar al sprint la etapa inicial del Tour 2025

El Tour de Francia se gana en la última etapa, pero se puede perder desde el primer día y es algo que han comprobado muchos de los grandes favoritos de la edición de 2025 tras una jornada inicial que fue tan alocada, peligrosa y nerviosa como se esperaba. El grupo principal se cortó en varias ocasiones y los últimos abanicos provocados por Visma hicieron perder 39 segundos a Evenepoel, Roglic o Carlos Rodríguez. Su compatriota Enric Mas salvó este primer envite y acabó en el primer grupo junto a Pogacar y Vingegaard.

En la resolución de la etapa, Jasper Philipsen aprovechó la ausencia de Merlier o Milan, también cortados por el viento, y se llevó con facilidad su décimo triunfo de etapa en la carrera francesa y, lo que es más importante, su primer maillot amarillo de líder.

El terreno podía hacer creer que el Tour comenzaría con una etapa tranquila, pero en los últimos años no hay comienzo fácil, ya que todos los equipos quieren estar delante en todo momento, ya sea por proteger a sus sprinters o a sus líderes de cara a la general.

La pelea por la posición provocó una gran tensión que derivó en las temidas caídas y los primeros abandonos. Dos de los mejores rodadores del planeta, Filippo Ganna y Stefan Bissegger, se volvían a casa a las primeras de cambio. Y queda por ver cómo se encuentran Marijn Van den Berg y Ben O’Connor, caídos en la ampliada zona de protección de tiempos, o un Lenny Martínez que entraba a casi diez minutos, en solitario junto al furgón de cola.

Las otras víctimas de este complicado inicio de carrera se cobraron en los diferentes acelerones y abanicos durante la carrera. Algo que impidió a la fuga disponer de ninguna oportunidad. Benjamin Thomas, Jonas Rutsch, Bruno Armirail, Mathis Le Berre y Mattéo Vercher formaron la primera escapada de la carrera, que apenas duró media etapa.

Tras los primeros abanicos, Thomas y Vercher se lanzaron de nuevo al ataque y el de Cofidis se hizo con el primer maillot blanco a puntos rojos. No sin un susto en forma de caída en la subida adoquinada al Mont du Cassel, donde las piedras mandaron a ambos al suelo tras cruzar la pancarta esprintando.

El momento de la verdad llegó al pelotón a 20 kilómetros del final, cuando Visma trabajó en bloque, con el propio Vingegaard pasando en los relevos, para romper la carrera. Lo consiguieron y poco más de 30 corredores entraron en un primer grupo que acabó aventajando en 39 segundos al resto de rivales.

Alpecin vio la oportunidad de hacerse con el primer amarillo y trabajó para Jasper Philipsen, que no perdonó. El belga salió de la rueda de Van der Poel, no se dejó sorprender por Krists Neilands, que saltaba demasiado pronto por el lado contrario, ni superar por Binian Girmay, que no tuvo demasiado hueco junto a las vallas y finalizó segundo. Con este ya tiene diez triunfos en la Grand Boucle y se hace con el maillot más preciado, después de haber tenido el verde en su poder en años previos.

Evitando problemas

Vingegaard y Pogacar evitaron los problemas y fueron los únicos hombres de la general que entraron delante junto a Enric Mas. El balear casi se ve involucrado en la caída de O’Connor, pero en esta ocasión tuvo más fortuna que en otros arranques de Tour de Francia.

Sí cedieron esos dolorosos 39 segundos hombres como Roglic, Evenepoel, Skjelmose, Almeida, Carlos Rodríguez, Buitrago, Gall o Lipowitz. Por encima del minuto llegaba Vlasov, mientras que otros como Alaphilippe dejaban claro que han venido con otros objetivos, al igual que gregarios de lujo como Sivakov o ambos hermanos Yates.

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