La Región
CARTAS AL DIRECTOR
¿Monte sin solución?
CARTAS AL DIRECTOR
Como ingeniero técnico forestal quisiera hacerles unos comentarios respecto a su publicación del 11 de mayo, en la página 8, sobre el monte ourensano.
Está fuera de toda duda que las actuaciones de limpieza y mantenimiento, en los montes gallegos en general, son insuficientes. Tenemos una de las mayores producciones de biomasa a nivel europeo (por características de clima y suelos fundamentalmente), lo que hace que la gestión ideal de la totalidad de nuestras zonas forestales sea, desde el punto de vista logístico y económico, prácticamente inabarcable. Es por ello que la priorización a nivel de zonas de actuación ha de centrarse en las redes de defensa estipuladas en la Ley 3/2007 de prevención y defensa contra los incendios forestales de Galicia.
En la foto que encabeza el artículo se observan frondosas autóctonas y vegetación herbácea, que, no niego puedan suponer un peligro para el tránsito ya sea por obstaculización o falta de visibilidad, pero que no suponen un riesgo palpable para la propagación del fuego; es más, estas masas en mosaico, tan características del paisaje gallego, actúan como cortafuegos verdes, pues está más que demostrado que las caducifolias (robles, castaños, abedules...) frenan el avance del fuego al ser especies con una combustión mucho más lenta y que guardan mayor humedad en el sotobosque. Así que lo que ustedes describen como “grandes cúmulos de hierbas y matorrales a los bordes de la vía” que suponen “un peligro extremo en caso de incendio, que convertirían estas carreteras en una ratonera” no se ajusta a la realidad.
La tragedia ocurrida en Leiria (Portugal) en el año 2017 se debió en gran parte a la presencia de especies pirófitas como son el pino y el eucalipto (especies contenidas en la disposición adicional tercera de la mencionada Ley 3/2007), en masas sin discontinuidad horizontal ni vertical que llegaban hasta el límite de las infraestructuras y que propiciaron el fatal desenlace. No ver el cielo cuando circulamos por una carretera no es señal de peligro, al igual que verlo no es señal de seguridad.
Por otro lado estoy muy de acuerdo con ustedes en que no se ponen los medios suficientes, ni tampoco se aplican las medidas punitivas oportunas para evitar la lacra del fuego que, año tras año, asola nuestro patrimonio natural. La legislación existe, falta voluntad política y administrativa para aplicarla.
Alberto Iglesias Moure
(Ourense)
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